Luisondome
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| Un Cocidito Madrileño |
Estamos en tiempos de Carnavales, tiempos en los que en Galicia al menos, el Cocido Gallego es el plato con el que se celebra el Carnaval. Toca por tanto escribir sobre este plato que no solo es típico de la Cocina Gallega mas tradicional, sino de la Cocina de toda España, en cada una de sus regiones, en las que tradicionalmente la comida caliente se hacía desde la antigüedad poniendo al fuego un puchero u olla al que se le añadía el agua y los ingredientes que se tenían a mano, tanto vegetales como cárnicos, en función de lo que la tierra y la ganadería producía. Así de esta manera surgieron las diferentes variedades de cocidos, ollas o pucheros que se pueden disfrutar en las distintas tradiciones culinarias de nuestro país.
Por toda la geografía española encontramos cocidos en sus múltiples variantes, a saber:
También hay pucheros de pescado, mas típicos de las zonas costeras. Solían ser las comidas de los marineros que salían a pescar en sus barcos, y que por tanto sus recetas contenían vegetales y productos del mar:
Formas de comer un cocido: Uno, Dos, Tres vuelcos
| El Cocido visto por Luis Dávila |
Los diferentes cocidos, según las costumbres regionales y la tradición, se comen en uno, dos o tres vuelcos. Los cocidos norteños como el pote y el cocido gallego, el cocido montañés o el lebaniego, y la olla podrida se comen en un vuelco, o sea todo junto.
En dos vuelcos, primero la sopa con fideos o arroz, y luego las carnes con los garbanzos, por ese orden, son la forma en que se degustar el puchero andaluz. También la escudella catalana va en dos vuelcos: primero la sopa, generalmente con fideos finos y después las carnes, verduras y legumbres en una bandeja de la que los comensales se van sirviendo.
Los cocidos de tres vuelcos son básicamente el madrileño y el maragato: sopa, verduras y carnes, aunque en el maragato es costumbre comerlo al revés. El cocido vasco tiene una peculiaridad, y es que no se hace en una sola cazuela u olla, sino en tres: en el primero las carnes y los garbanzos, en el segundo judías rojas y algún hueso de cerdo y tocino y en el tercero la berza o repollo picado con un chorizo. Esta forma de hacer el Cocido también se da en algunos de los fogones mas tradicionales de Galicia, como en los de mi buena amiga y excelente Cocinera Tereca Vázquez Amado
Estos son solo algunos de los ejemplos que nos podemos encontrar a la hora de comer un cocido, olla, puchero, caldero, caldereta o caldeirada en función de donde paremos a comer. Estoy seguro que hay mas. Solo hace falta el puchero, el agua para cocer los alimentos y los alimentos que tengamos a mano. Solo nos hacen falta esas pocas cosas para disfrutar de la variedad de nuestra cocina mas antigua y tradicional. Son los Cocidos de España, los que suenan en el Himno del Cocido en la voz del coplista Pepe Blanco o en la de Manolo Escobar.
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| La Ensaladilla Kiev |
En España se toman cada día decenas de miles de tapas y raciones.
Recuerdo que cuando sucedió el Desastre del PRESTIGE, aquel petrolero que naufragó vertiendo todo su contenido de petróleo que asoló las costas gallegas inundándolas de chapapote, un Bar de Bilbao, (no podría ser en otro lugar del mundo) creó un Pintxo al que llamó Pintxo del Txapapote, que consistía de una Tosta de pan sobre la cual estaba depositado un pimiento del piquillo relleno de Arroz con calamar, bañado en la negra y espesa tinta de este. Con cada Pintxo cedían 1Euro que iba para la Cofradía de pescadores de Muxía en Galicia para ayudar a quienes estaban limpiando la costa. El día en que estuve en Bilbao comiendo el pintxo acompañado de mi amigo Peru y de su mujer Contxa, llevaban vendidos mas de 30.000 pintxos según rezaba una pizarra que se actualizaba cada día. Fue un éxito para el Bar que se puso mas que de moda, y el dinero recaudado fue una gran ayuda para Muxía, y el gesto nunca fue olvidado.
Jaime de Las Heras en el Blog Directo al Paladar, nos cuenta como recientemente el Restaurante Martín de Zaragoza ha rebautizado su tradicional y exquisita Ensaladilla Rusa por Ensaladilla Kiev, en un gesto de rechazo a la invasión rusa de Ucrania, y de apoyo a este país, y aplaudo el gesto.
Pero si cada bar, cada restaurante de este país, en el que cada día se consumen decenas de tapas y de raciones, y que en conjunto suman decenas de miles, crearan una tapa o ración, la llamaran Tapa Ucrania, o Ración Ucrania, le pusieran precio y le añadieran un plus que se enviaría a Ucrania a través de su Embajada, seguro que se podrían recaudar decenas de miles, millones de euros que ayudarían a paliar el sufrimiento del Pais y de sus refugiados.
Se podría organizar el Primer concurso Nacional de Tapas y Raciones Ucrania, para incentivar al personal a ir de tapas y publicitar por redes y medios la movida.
Pronto comenzarán los concursos de tapas en este país. Estoy seguro que vamos a ver muchas tapas Ucrania, como estoy mas que seguro de que estarán todas muy ricas. Que bien haríamos si parte del dinero que gastamos en ir de bares sirviera para ayudar a quienes están sufriendo las consecuencias de una guerra-
Yo no tengo bar, pero ahí va la idea por si alguien la recoge y la quiere poner en marcha.
Llevaba unos diez años en Pontevedra, tenía la nacionalidad española y era de origen peruano. Trabajaba como ayudante de cocina y su familia prefiere no dar más datos sobre su vida. «Aunque trabajase en la cocina subía a ayudar a sus compañeros siempre que podía», explica una prima suya también desde Pontevedra. Había cumplido en diciembre 56 años.
LAS ÍVCTIMAS DEL NAUFRAGIO
Uno de los más jóvenes del buque. Tenía 24 años y vivía en Cangas. Pertenecía a una familia de marineros. Raúl fue alumno del Ciclo Superior de Transporte Marítimo y Pesca de Altura el curso pasado. Su padre es un experimentado jefe de máquinas.
Natural de Perú pero residente en Cambados desde hacía más de 10 años. Está casado y tiene dos hijos. Trabajó durante años formando a las tripulaciones de Dos Meros y de Sin Querer Tres pero hace unos meses abandonó el puerto cambadés y decidió embarcarse.
Natural de Lepe, Huelva, de 55 años. Cordero era técnico de pesca y segundo patrón de la embarcación y tenía pensado jubilarse en cuatro meses. Este iba a ser su último viaje en activo.
Experto marinero de 53 años. Esta era su primera vez en Terranova, pero antes había trabajado en pesca de bajura y en la pesca artesanal. Padre de dos hijos muy conocidos por su actividad deportiva vinculada al piragüismo.
Vecino de Marín y jefe de máquinas del barco. Ya se había jubilado, pero había vuelto a la actividad. Estaba casado y tenía tres hijas, una de ellas es la exconcelleira de Marín María José de Pazo.
Con 36 años, esta era su primera vez navegando. Era natural de Perú pero desde hacía años vivía en Vigo, junto a su mujer y a sus dos hijos, de 3 y 8 años.
Marinero afincado en Marín, de 39 años y también de Perú. Era el contramaestre de la embarcación, en la que había trabajado los últimos tres años. Tenía dos décadas de experiencia.
Hermano del medallista marinense y contaba con amplia experiencia en el mar. Llevaba más de 15 años faenando, residía en Pontevedra y era padre de dos hijos.
La familia del científico grancanario Francisco Manuel Navarro Rodríguez ha confirmado que iba a bordo del pesquero como biólogo observador. Con 33 años, formaba parte de la tripulación, contratado por el armador, según precisó el Colegio de Biólogos de Canarias.
Buenense de unos 50 años de edad, casado y padre de dos hijas. Ejercía de cocinero en la embarcación, con amplia experiencia.
Vecino de Loira y tripulante que acumulaba años de experiencia y había sobrevivido al naufragio del Arosa en aguas del Atlántico Norte.
Otro de los diez marineros con origen peruano. Llevaba más de dos décadas trabajando en el mar y años afincado en Vigo.
Daniel, que estaba enrolado con sus sobrinos Diego y Edwin, acumulaba amplia experiencia como marinero. Su cuerpo es uno de los recuperados, junto con el de uno de sus sobrinos.
| Imagen de Francis Scialabba |
Febrero 16, 2022. El día previo al Super Bowl, las autoridades sanitarias de EE. UU. suspendieron las importaciones de aguacate de México, que suministra el 80 % de los aguacates de EE. UU., “hasta nuevo aviso”. La noticia llegó justo cuando los precios del aguacate alcanzaron niveles récord, presionados por presiones más amplias en la cadena de suministro, como la escasez de trabajadores.
¿Por qué suspender las importaciones? Uno de los inspectores de seguridad del Departamento de Agricultura de Estados Unidos con sede en México fue amenazado por teléfono, dijo la agencia. Aunque los gobiernos de México y EE. UU. no han revelado quién hizo la amenaza, una fuente le dijo al Washington Post que el inspector había descubierto un cargamento ilegal de aguacate.
Los detalles son escasos, pero lo que sí sabemos es que la fruta (sí, es una fruta) se ha vuelto tan lucrativa durante la última década que los cárteles mexicanos, que han diversificado sus flujos de efectivo más allá de las drogas, pelean con los agricultores por ella.
La prohibición del mayor proveedor de aguacates de EE. UU. definitivamente podría afectar su capacidad para "agregar guacamole". Aquí algunas previsiones:
Pero las consecuencias dependen de cuánto dure la prohibición: los analistas dicen que una prohibición de un par de semanas aumentaría los precios y tendría un impacto drástico en la disponibilidad, mientras que los agricultores dicen que una prohibición de un par de meses podría dañar seriamente la economía de Michoacán.
Y hasta ahora, el Departamento de Agricultura de EE. UU. avisó, diciendo que la prohibición durará “el tiempo que sea necesario” para garantizar que su personal en México esté seguro.
La rápida urbanización y el crecimiento de la población mundial han traído consigo un aumento importante del consumo de alimentos procesados, grasas y azúcares. Y como consecuencia, también se ha disparado la prevalencia mundial de enfermedades relacionadas con una dieta inadecuada, como las cardiopatías, la obesidad y la diabetes.
Pero no se queda ahí la cosa. Resulta que el sector alimentario es responsable de gran parte de las emisiones de gases de efecto invernadero. Hasta tal punto que, si no se toman medidas urgentes para remediarlo, el mundo correrá el grave riesgo de no cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible, dejando como herencia a los niños un planeta degradado donde impere la inseguridad alimentaria.
La sociedad tiene una responsabilidad compartida con respecto al trinomio dieta, salud y medioambiente. En lo que respecta a los gobiernos, deben elaborar guías alimentarias coherentes con los principios básicos de alimentación saludable a la vez que sostenible.
En la región europea, la iniciativa FOOD 2030 –en línea con el Pacto Verde Europeo, la Estrategia «De la Granja a la Mesa» y la estrategia europea de bioeconomía– promueve como facilitador de cambio el desarrollo de guías alimentarias para una nutrición sana, equilibrada y sostenible.
Lo cierto es que Europa cuenta con varias opciones tradicionales saludables. La más conocida es la dieta mediterránea, extendida sobre todo en Francia, Grecia, Italia y España. Consiste en una dieta basada en plantas caracterizada por un consumo elevado de frutas, vegetales, legumbres, cereales integrales, frutos secos y aceite de oliva, a la vez que un consumo moderado de pescado, carne, vino y productos lácteos.
En 2004 nacía al norte del continente la llamada nueva dieta nórdica, que no es más que una interpretación gastronómica de la dieta tradicional escandinava. Guarda muchas similitudes con la dieta mediterránea. El consumo prioritario de alimentos se centra en vegetales y frutas (fundamentalmente bayas o frutas del bosque y vegetales de hoja verde o de raíz), patatas, legumbres, hierbas frescas, setas, frutos secos, cereales integrales, pescado y marisco, algas y carne (incluyendo carne de caza). Eso sí, el aceite no es de oliva, sino de colza.
Lo más interesante es que se basa en el consumo de productos locales y orgánicos propios de las regiones de Dinamarca, Finlandia, Islandia, Suecia y Noruega. Por lo tanto, es también sostenible, al igual que la mediterránea.
Holanda e Italia cuentan también con sus propias guías alimentarias. Ambas apuestan por el consumo diario de más frutas y vegetales, la promoción de productos integrales y la limitación en el consumo de carne roja, lácteos, bebidas azucaradas, sal y bebidas alcohólicas.
Y si hablamos de iniciativas saludables, también cabe señalar la Estrategia para la Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad (NAOS) en España. Bajo el lema “COME SANO Y MUÉVETE”, tiene como fin invertir la prevalencia de la obesidad mediante el fomento de la actividad física y de una dieta saludable.
Al otro lado del charco, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, en colaboración con el Departamento de Agricultura, ha publicado guías dietéticas para americanos, que se actualizan cada cinco años desde su publicación en 1980.
Teniendo tanta oferta, ahora la pregunta que se plantea es: ¿existe un modo objetivo de evaluar la calidad nutricional de las dietas recomendadas?
La respuesta es sí. Se puede estimar empleando indicadores basados en nutrientes, como el NRD9.3 o el índice de salud. Ambos incluyen nutrientes que deberían ser promocionados en toda dieta saludable, como las proteínas, el calcio, la fibra, el magnesio, el potasio, el hierro o las vitaminas A, C y E. Y otros que deberíamos limitar, como es el caso del sodio, los ácidos grasos saturados o los azúcares libres o añadidos.
A nivel medioambiental, el indicador más extendido es la huella de carbono. Permite reflejar las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a las guías dietéticas en términos de dióxido de carbono. Teniendo en cuenta el peso del proceso productivo y la agricultura en el medio ambiente, interesa tenerlo en cuenta en términos comparativos.
Si utilizando todos estos criterios comparamos las dietas recomendadas en Europa (azul, en la siguiente imagen) y en Estados Unidos (amarillo) vemos que las guías dietéticas italianas y la dieta mediterránea son las que presentan los mejores perfiles desde la perspectiva de cambio climático.
Por el contrario, la dieta norteamericana es la que presenta el mayor impacto ambiental. Los perfiles de emisiones de las dietas del Norte de Europa (Nueva Dieta Nórdica y guías dietéticas holandesas) fueron similares. Estos hallazgos se explican en base a las ingestas recomendadas de lácteos y carne, productos con elevada huella de carbono.
En cuanto a la dieta NAOS, la alta ingesta de pescado y marisco influye negativamente en el resultado de huella de carbono obtenido.
En lo que a calidad nutricional se refiere, la dieta mediterránea sobresale, especialmente si se compara con las dietas holandesa y americana, las peores en base a los indicadores nutricionales. El pésimo resultado nutricional de las guías holandesas se debe a un menor contenido de vegetales, frutas, pescado y fibra en general. Por su parte, el alto contenido en ácidos grasos saturados y sodio en las guías alimentarias americanas explica su baja posición en este ranking.
En conclusión, incrementar la proporción de alimentos de origen vegetal en la dieta de modo similar a las guías dietéticas del sur de Europa (Italia y la región mediterránea) puede ayudar a países como Estados Unidos, con grandes impactos medioambientales derivados de los productos cárnicos y los derivados lácteos, sin que ello signifique comprometer la calidad nutricional.
El objetivo es claro: debemos lograr el equilibrio entre la nutrición y la sostenibilidad en las guías alimentarias. Sería positivo que los gobiernos estuvieran al frente de tal iniciativa, promoviendo campañas de concienciación que pongan a disposición del público información asequible sobre opciones dietéticas saludables y sostenibles.![]()
Cristina Cambeses Franco, Estudiante de doctorado (Contratada predoctoral FPU) en el Departamento de Ingeniería Química, Universidade de Santiago de Compostela y Gumersindo Feijoo Costa, Catedrático de Ingeniería Química, Universidade de Santiago de Compostela
Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.
Malena González Reza
| Carneiro a O Espeto. Acrílico sobre lienzo, obra de Elsa García Ospina |
Febrero 2. 2022. Moraña es un municipio interior de la provincia de Pontevedra, perteneciente a la Comarca de Caldas de Reis, y por lo tanto muy cerca del litoral. Este enclave privilegiado le confiere a la comarca una huerta y una ganadería con una riqueza inigualable.
La riqueza del suelo y las temperaturas suavizadas por el cercano mar, dan como resultado unos productos de excelente calidad. Las patatas, los pimientos, las cebollas, el maíz o los grelos son algunos de los productos de la huerta local que podemos encontrar con unas excelentes cualidades gastronómicas.
La raza rubia gallega con el sello de calidad Ternera Gallega es la ternera autóctona de la zona. El cerdo y sus derivados son importantes en la gastronomía de esta zona, pero sin duda alguna el gran protagonista en Moraña es el carnero.
| Festa do Carneiro a O Espeto. Carballeira de Sta. Lucía. Moraña |
La fiesta del Carneiro a O Espeto es una fiesta gastronómica declarada de interés turístico, la cual se celebra a final de Julio, siendo la única en Galicia en la que se asan los corderos a la brasa abiertos en un canal doble en forma de cruz sobre una estructura de hierro al estilo pampero argentino. Esta fiesta reúne en torno a 3000 personas a la hora de comer un menú que consiste en una brocheta de cordero, zorza, empanada de bacalao con pasas, vino de Barrantes, pan, bica y café de pota con aguardiente.
| Festa do Porquiño a Brasa de Amil. Moraña. Imagen de Adrian Baulde |
En Moraña podemos citar otras fiestas gastronómicas como el Magosto, con sus castañas y chorizos, O Entroido con su cocido, lacón con grelos y sus dulces típicos: filloas, orejas y flores. La fiesta del Porquiño a la brasa que se celebra en la parroquia de Amil. La fiesta religiosa de Santa Xusta, donde se puede degustar un delicioso pulpo a feira, empanadas y vino, o la Rapa das Bestas para cortar las crines y desparasitar los caballos salvajes que se encuentran en sus montes, en la que tiene lugar una comida campestre acompañada de un buen vino.
Pese a que Moraña es limítrofe de la zona del Salnés no está reconocida la Denominación de Origen Rías Baixas, de todos modos cuenta con múltiples bodegas y viticultores que elaboran muy buenos vinos tintos y blancos.
Hablar de la gastronomía de Galicia, así como hablar de la gastronomía de Moraña, es hablar de la Dieta Atlántica. Una dieta caracterizada por la calidad de sus productos locales preferentemente de temporada, frescos y mínimamente procesados.
Las preparaciones culinarias son tradicionales y sencillas, cocción, guisado o brasa para mantener la calidad de las materias primas y su valor nutritivo, utilizando solo aceite de oliva; abundancia de alimentos vegetales: verduras, y hortalizas, frutas, cereales de grano entero, patatas, castañas, nueces y leguminosas que aportan hidratos de carbono complejos y fibra alimentaria, antioxidantes y fitoquímicos; consumo de leche y derivados en especial quesos, excelentes fuentes de proteínas de alto valor biológico, minerales y vitaminas; pescados y mariscos por su aporte en proteínas, ácidos grasos w-3, vitamina D y calcio fundamentalmente.
Un consumo moderado de carnes de cerdo, vacuno, caza y aves con proteínas completas, hierro y equivalentes de niacina. El consumo moderado de vino con las comidas se considera beneficioso por su aporte en compuestos antioxidantes y el agua como fuente principal de hidratación. Las aguas de los territorios atlánticos son de una gran riqueza mineral debida a las condiciones climatológicas y características del suelo. En definitiva hablar de la Dieta Atlántica es hablar de la dieta en Galicia, una dieta que promueve una alimentación saludable y sostenible, basada en un consumo responsable y de proximidad respetando siempre el producto. Así de sano es como se come en Moraña.
Donde alojarse en Moraña
Pazo la Buzaca. San Lorenzo. Moraña.
Confortable y comodo alojamieto en un entorno idílico. Piscina.
Casa Rural de Villageermis. Villagerrmis. Moraña.
Piscina
Casa Rural O Curralino. Rebón de Arriba. Moraña
Capacidad para dos personas.
Casa Rural A Camboa. Vilacoba. Amil. Moraña
5 habitaciones. Capacidad 10 personas. Piscina. 4000 m2 de jardín.
Casa do Médico. Rebón, Castro. Moraña
3 habitaciones con capacidad para 7 personas.
Casa de Brais. Santa Cruz de Lamas. Moraña
3 habitaciones con capacidad para 6 personas. Jardín. Piscina.
Casa de Alicia. Vilacoba. Amil. Moraña
3 habitaciones de matrimonio y 5 individuales. Capacidad 11 personas.
A de Naval. San Lorenzo. Moraña
2 habitaciones de matrimonio. 1 Sofá cama. Capacidad 5 personas.
Casa rural A Regueira. Rebón de Arriba. Moraña
2 habitaciones de matrimonio y 2 individuales. Capacidad para 6 personas. Jardín. Barbacoa.
Donde comer en Moraña
Restaurante Asador O Xabique. Campo da Feira. Sta. Lucía. Moraña
Carnes a la brasa. Cocina tradicional gallega. Cocina casera
De Vintage. Café-Bar & Tapas. O Souto. Moraña
Ambiente agradable. Buen pulpo, y excelentes vieiras. Cocina tradicional.
Churrasco O Pouso. Moraña.
Cocina casera y tradicional
O Congo. O Covelo. Moraña
Cocina Gallega tradicional y española. Cocido Gallego y Lacón con grelos. Raxo, y por supuesto o tradicional carneiro.
O Cruce. Moraña
Cocina Gallega y española tradicional
Sobre la autora:
Malena González Reza, es nutricionista, licenciada en Ciencia y Tecnología de los alimentos, Bloguera, y Miembro del Grupo Gastronómico Galicia Gastro. En su Blog Las Recetas de Malena no solo nos ofrece sus recetas, sino que escribe sobre temas relacionados con la salud, la alimentación saludable, o la conservación de los alimentos. Excelente cocinera, pasión y conocimiento que heredó de su madre, y profunda conocedora de la cocina tradicional de Galicia y de la Dieta Atlántica. Es eventual colaboradora de Galicia Gastro y de Galicia Viaje.
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