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Los aceites de Galicia. Su historia y su futuro

 Gastronomía y Cultura

Olivo gallego centenario. Imagen de María del Carmen Martínez Rodríguez.

Por Luis Domenech
 

Galicia fue desde tiempos inmemoriales tierra de olivares, que tenía sus propias especies autóctonas, especialmente adaptadas a nuestra climatología, y que nos proporcionó a lo largo de los siglos uno de los productos de nuestra tierra mas sabrosos, útiles, y que formó parte de nuestra historia gastronómica. Y aunque apenas hay referencias históricas a los cultivos de la oliva en tierras gallegas, sí hay varias teorías que hacen referencia a su desaparición. No obstante, como prueba irrefutable de que estuvieron ahí, todavía hay muchos ejemplares repartidos por toda la geografía gallega. No es difícil ver algún árbol en los pueblos gallegos y, de hecho, hay mucha gente que todavía recurre al olivo más cercano para preparar los típicos ramos de Pascua. 

Una de las creencias más populares es la que culpa a los Reyes Católicos de querer centralizar la producción de olivas, proceso en el que Galicia se vio muy perjudicada al tener que arrancar numerosos ejemplares. La decisión de Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla estaba motivada, principalmente, en incentivar la repoblación y la reactivación económica de los territorios conquistados al sur de la Península. Algunos expertos, sin embargo, apuntan que fue una represalia de los monarcas por las Revoltas Irmandiñas, que redujeron la presión de la nobleza sobre los campesinos gallegos
En la primera mitad del siglo XVII (y sobre esto sí hay datos históricos) sufrieron otra merma: el Conde-Duque de Olivares impuso sobre los olivos un impuesto de cuatro reales por árbol cultivado en Galicia. El objetivo de este noble era proteger los ejemplares que él mismo tenía en Sevilla, algo que consiguió: aquellas personas que no pudieron hacer frente a esta tasa tuvieron que arrancar sus plantaciones. "Aún así se siguió cultivando en algunas zonas durante un tiempo", explica la jefa del Grupo de Viticultura y de Olivo. 

Los olivos que lograron sobrevivir, sobre todo en la Ribeira Sacra o en las sierras, pasaron desapercibidos. "Hay zonas boscosas, por ejemplo en Quiroga, donde están mezclados con los madroños, castaños y otras especies pero según se hace limpieza, se van encontrando los olivos centenarios",  según cuenta Maria del Carmen Martínez, jefa del Grupo de Viticultura y Olivo de la Misión Biológica de Galicia.

Hay, además, numerosos restos arqueológicos distribuidos por la comunidad relacionados con la extracción de aceite. En Ourense, estas edificaciones eran comunales y los vecinos se reunían allí para elaborar el conocido como oro líquido. A mediados del siglo XX apareció en Teis (Vigo) un yacimiento romano con una prensa olearia donde se elaboraba aceite. Como curiosidad, el lugar donde se encontró este utensilio es conocido como A Oliveira. Precisamente, Vigo es conocida como la "ciudad olívica" y en su escudo está representado un olivo.

El presidente de la Asociación de Productores de Aceite y Aceituna de Galicia (APAAG), José Antonio García, cree que también hubo otros factores que influyeron en que se dejase de cultivar olivo en Galicia. "Se dejó de cultivar por los terrenos, había mucho minifundismo, y coincidió con el descubrimiento de América, a raiz del cual se dieron a conocer otros cultivos que eran más rentables, como el maíz o la patata", indica García, que tiene un vivero de olivos."No hubo ninguna causa medioambiental que hiciese desaparecer el cultivo. Los olivos gallegos son diferentes a los que hay en Andalucía o Aragón, con un nivel de adaptación muy alto al tipo de terreno que hay en Galicia y a las condiciones meteorológicas", explica por su parte Martínez.

Camino de los olivos en el Pazo de Rivadulla. Vedra


 Variedades autóctonas de aceituna de Galicia

En Galicia hay hasta 19 variedades de aceituna autóctona, según las investigaciones del CSIC en colaboración con varias universidades. Estos estudios indican que los olivos propios de Galicia están especialmente adaptados al clima del país y ofrecen un fruto que en su punto óptimo alcanza unas cualidades excepcionales.

"Tenemos ocho variedades de olivos autóctonos descritas y llevamos marcados más de 150 por todo Galicia", explica la científica del CSIC. Entre esos 150 olivos centenarios es donde los investigadores descubrieron las ocho variedades gallegas, aunque esperan encontrar "una o dos más" en la siguente tanda. "Hemos hecho el ADN de cada árbol y lo hemos comparado con los olivos que están descritos a nivel mundial y en otros puntos de Europa y los nuestros salen totalmente diferentes", indica Martínez.
Por el momento los investigadores del CSIC han catalogado dos variedades de aceituna autóctona, la Brava y la Mansa, lo que abre la puerta a la creación de una denominación de origen que certifique la elaboración con estas variedades de aceituna 100% gallegas.

Nuevas plantaciones de Brava y Mansa gallegas

Las plantas de variedades de olivo autóctono Brava y Mansa se pueden obtener en algunos de los viveros de Galicia, que cuentan con la licencia para su comercialización.
Una vez plantado, el olivo de Brava y Mansa comienza a producir aceituna a partir del quinto año y se encuentra en pleno rendimiento a partir del décimo.

LOS AOVES GALLEGOS

As Besadas (A Estrada)

El aceite de oliva virgen extra As Besadas se elabora con aceituna 100% recogida en A Estrada, al norte de la provincia de Pontevedra.

Se trata de un aceite suave de máxima calidad, obtenido a través de procedimientos mecánicos exclusivamente y cuyo prensado en frío garantiza que el sabor y las propiedades naturales del aceite de oliva se encuentren intactos.
El AOVE As Besadas tiene un sabor muy fresco y afrutado, con una entrada en boca fácil y agradable que gusta a todo el mundo. El color y aroma del aceite en el plato completan una presentación espectacular.
Si quieres probar un aceite de oliva virgen extra gallego de la máxima calidad, el AOVE As Besadas es una excelente opción, que no te va a defraudar.

Almazara da man da moura (O Ribeiro, Ourense)


Almazara da man da moura produce un aceite de oliva virgen extra de calidad superior en su propia almazara de Barcia, en el Concello de Melón (Ourense).
En esta moderna almazara se da salida a varias líneas de producción, entre las que destaca el aceite MON, elaborado exclusivamente a partir de aceitunas recogidas en la comarca de O Ribeiro.
El aceite MON es un producto Premium que continúa una tradición centenaria, la del aceite de oliva de O Ribeiro. Debido a sus estrictos parámetros de elaboración, en los que se prima la calidad por encima de todo, los rendimientos de la aceituna se quedan en torno al 6%, lo que lo convierte en un producto si cabe más exclusivo, con una producción muy limitada.
Almazara da man da moura ofrece una segunda marca, el AOVE MAR, para el que se utilizan aceitunas compradas a otros productores, pero en cuya elaboración se siguen idénticos criterios de calidad.
Si por algo se caracterizan en Almazara da man da moura es por la recuperación de elaboraciones tradicionales a la manera artesanal, en las que se busca la máxima calidad.
También producen jabón de aceite de oliva virgen extra, cuyas excepcionales propiedades para la limpieza y cuidado de la piel se conocen desde los fenicios y que Almazara da man da moura ha querido recuperar.
El aceite de oliva virgen extra Mon, de Almazara da man da moura, es un producto de calidad superior, elaborado a partir de aceituna procedente de la comarca de O Ribeiro, lo que lo convierte en un algo muy exclusivo.
En Almazara da man da moura se sigue un proceso de elaboración del AOVE totalmente artesanal, desde la recolección de la aceituna hasta su extracción en frío, con decantación natural sin filtrado posterior.
Las aceitunas se cogen a mano de sus olivos de O Ribeiro, en su punto óptimo de maduración, y se transportan a la almazara, en Barcia, Concello de Melón (Ourense), en lo que fue una bodega de piedra y que hoy ha sido reformada como una moderna almazara para la elaboración de aceite de oliva de manera artesanal.
En la elaboración del AOVE MON de Almazara da man da moura se cuida hasta el más mínimo detalle. La temperatura del aceite se mide constantemente para que nunca supere los 25ºC y se emplean únicamente procedimientos mecánicos para el prensado.

Ouro de Quiroga (Quiroga)

El aceite de oliva virgen extra Ouro de Quiroga en su edición limitada de Brava y Mansa, en el que las dos variedades de aceituna de Galicia se combinan al 50%.
Se trata de un AOVE que se extrae exclusivamente de especies autóctonas de Galicia, catalogadas por el CSIC, y únicas en el mundo, la Brava y la Mansa gallegas.
Las aceitunas que Ouro de Quiroga emplea para la elaboración de su aceite de oliva virgen extra se recogen únicamente en los valles de Quiroga y Ribas do Sil. La elaboración del AOVE se lleva a cabo de modo exclusivo empleando procedimientos mecánicos y con prensado en frío.
El resultado es un aceite de oliva virgen extra de la máxima calidad, con un sabor intenso y afrutado. Un producto único y exclusivo que merece la pena que pruebes.
 
AOVE Novoa Natura

El aceite de oliva Virgen Extra de Novoa Natura es un producto de primerísima calidad, cargado de sabor, en la que todo el proceso de elaboración se encamina a la obtención de un aceite de calidad Premium.
El AOVE de Novoa Natura se elabora a partir de aceitunas recogidas en Galicia de las variedades arbequina (60%) y picual (40%). Todos sus olivos se encuentran en territorio gallego y eso se nota, en sus olivares de San Mamede de Palmés se crea una vinculación especial entre el producto y la tierra.
La recogida se realiza a mano y en el mismo día se extrae el aceite, asegurando que mantiene todas sus propiedades.
El AOVE de Novoa Natura es un aceite con cuerpo, de sabor contundente. Con altos contenidos en ácido oleico, lo que le confiere una excelente resistencia a la oxidación.

AOVE Rego. Pazo do Rego (Ourense)


El aceite de oliva virgen extra Rego Coupage es aromático y afrutado, con un punto dulce y rico en aromas, producto de una mezcla perfecta.
Como el resto de aceites de oliva virgen extra de Pazo do Rego, el AOVE Rego Coupage se extrae mediante el prensado en frío desde aceitunas recogidas a mano al principio de la cosecha de los olivos de Pazo do Rego.
Un AOVE elaborado exclusivamente con aceitunas de Galicia, a partir de una selección de las variedades Arbequina, Picual y Cobrancosa, que dan lugar a un aceite de la máxima calidad.
Además, el AOVE Rego Coupage gracias a su alto contenido en ácido oleico, contribuye a mejorar los niveles de colesterol en sangre y previene enfermedades cardiovasculares.
Si buscas un AOVE de gran calidad, lleno de matices, pero apto para cualquier paladar, prueba el Rego Coupage.

AOVE Aceiroga (Quiroga)

El AOVE Aceiroga es un aceite de oliva virgen extra elaborado exclusivamente a partir de aceituna de Galicia, fundamentalmente de las variedades autóctonas Brava y Mansa gallegas y en menor medida de la variedad picual.
Un producto unido a la tierra, que nace de los olivares de Aceiroga en los valles de Quiroga, al sur de la provincia de Lugo, en uno de los paisajes más espectaculares de todo el territorio gallego, bañado por el río Sil.
Se trata de un producto con un origen garantizado, etiquetado como Aceite de Quiroga, AOVE de procedencia gallega de la máxima calidad.
El aceite de Aceiroga es aromático, de color verdoso, con toques almendra y frutas. La extracción se realiza en frío con aceituna recogida a mano para obtener un aceite de calidad Premium.

ACEITE ALMA MEIGA. Macenda, Castrelo de Miño. Ourense

 

Alma Meiga es un aceite de oliva de la provincia de Ourense, elaborado a partir de aceitunas de sus olivos en las comarcas de Valdeorras y O Ribeiro, mediante el empleo de métodos tradicionales y respetuosos con el entorno excepcional en el que se encuentran.
El aceite de oliva Alma Meiga se elabora empleando técnicas que permiten que la aceituna llegue en las mejores condiciones para su prensado en frío en el mismo día de la recolección.
De este modo, el AVOE Alma Meiga conserva todos los nutrientes esenciales, antioxidantes y vitaminas que lo hacen un producto altamente biosaludable.
El aceite de oliva de Alma Meiga es de olor almendra, muy agradable y afrutado. Un producto de la máxima calidad, heredero de una larga tradición de la que sentirse orgullosos.

Aceite Figueiredo.
Ribas de Sil (Lugo)

Aceites Figueiredo lleva el nombre de la aldea de Ribas de Sil, en la comarca de Quiroga, en la que crecen los olivos que hacen posible un aceite de oliva excepcional, elaborado 100% a partir de aceitunas autóctonas, de las variedades Brava y Mansa gallegas.
El aceite de Figueiredo procede exclusivamente del fruto de más de 1300 olivos viejos, la mayor parte de ellos centenarios, que han poblado la comarca de Quiroga desde siempre. La ausencia de cultivos en intensivo es un distintivo de Aceites Figueiredo, que lo diferencia de la mayor parte de productores.
El aceite de Figueiredo se comercializa en dos formatos de 250ml y 500 ml con el nombre de Cento x Cento. También ofrecen unas interesantes esferificaciones de aceite de oliva virgen extra, que recuerdan el concepto innovador de elBulli y Ferrán Adrià.
Además, Aceites Figueiredo cuenta con su propia almazara, para la elaboración de aceite de oliva Premium, mediante el prensado en frío de la aceituna en su punto óptimo de maduración.
En Figueiredo también se cosecha cereza ecológica de gran calidad, más dulce y carnosa que las de otras zonas y uno de sus productos más reconocidos además del aceite.

Altos de Torona

El aceite de oliva de Olivo de Altos se elabora con aceitunas de las variedades picual, arbequina y hojiblanca. Se trata de un producto de una calidad Premium.
La elaboración del aceite de oliva de Olivo de Altos se lleva a cabo mediante extracción inmediata tras la recogida y empleando únicamente procesos mecánicos, dando lugar a un producto con gran valor organoléptico y nutricional.
Los olivos de Olivo de Altos están en las viñas de Altos de Torona en Tomiño (O Rosal). En esta zona, los olivos tienen unas características peculiares, debido a la proximidad del Atlántico. Su orientación hacia el sur asegura que tengan suficiente sol y que la aceituna madure hasta su punto óptimo.
Con las olivas recogidas de las variedades picual, arbequina y hojiblanca se elabora este aceite de oliva virgen extra, de excepcional valor organoléptico y nutricional. La extracción inmediata del aceite y su recogida por procesos mecánicos garantiza un producto de calidad superior. Se elabora a partir de las oliveras que crecieron en los viñedos de Altos de Torona, en Tomiño (O Rosal), formando parte da biodiversidad de este entorno natural.
Como el viñedo, el cultivo de oliveras en esta zona también presenta unas características peculiares debido a su localización cerca del océano Atlántico y del río Miño. La  orientación sur de la plantación garantiza una buena insolación y una perfecta maduración del fruto.
NOTAS DE CATA 

El equilibrio entre el amargo, picante y afrutado de este aceite conflúye en una harmonía de colores y sabores, donde destacan los aromas a hierba fresca e notas de tomatera que lle confiere la arbequina en combinación con los matices de hoja de higuera de la variedad picual.

AOVE Ouro da Chousa

Ouro da Chousa es una de las marcas de aceite de oliva virgen extra elaborado con aceitunas de A Estrada, un AOVE de gran calidad producido con aceitunas de la variedad Arbequina, que se ha adaptado perfectamente al clima estradense.
En Galicia, en donde cada rincón tiene un nombre propio, la finca en la que se encuentran los olivos que hacen posible este AOVE supremo, es conocida como A da Chousa, un topónimo que homenajea cada botella de este maravilloso producto.
Si quieres probar el aceite de Ouro da Chousa, podrás encontrarlo en la carnicería de Juan Carlos Mosquera en la calle Peregrina de A Estrada. En ella, además de la excepcional carne de Tabeirós-Terra de Montes, están a tu disposición todo tipo de productos gourmet, como este fantástico AOVE.
La producción del aceite Ouro da Chousa se lleva a cabo en la almazara de Cee, en donde se siguen los procedimientos necesarios para garantizar que el aceite conserve todas sus propiedades organolépticas.
En los próximos años las plantaciones de Ouro da Chousa incluirán aceituna de las variedades autóctonas de Galicia, la Brava y la Mansa gallegas.

Pazo Pegullal. Salceda de Caselas (Pontevedra)



El Pazo Pegullal es uno de los productores vinícolas más importantes de las Rías Baixas, que ha dado el salto al aceite de oliva virgen extra Premium.
El entorno en el que crecen los olivos de Pazo Pegullal es un lugar majestuoso, rodeado por una muralla con un impresionante portalón y unos jardines espectaculares.
El Pazo Pegullal está en el interior de la provincia de Pontevedra y goza del clima de las Rías Baixas, que ofrece unas particularidades únicas para la elaboración del aceite de oliva en Galicia. Un clima atlántico, que requiere de un meticuloso cuidado de los olivos con el que se alcanza un resultado muy especial.
El aceite de oliva virgen extra de Pazo Pegullal es un producto de calidad excepcional. Auténtico zumo de oliva que se extrae en la propia almazara del pazo, a través de un estricto prensado en frío para que el aceite conserve todas sus propiedades naturales.
En Pazo Pegullal todas sus actividades agrarias se desarrollan con medios de producción respetuosos que siguen las normas de producción integrada de los recursos y los mecanismos de producción natural.

Aceites Abril

San Cibrao das Viñas (Ourense)

Aceites Abril fue uno de los productores de aceite de oliva en Galicia que primero se dieron cuenta de las enormes posibilidades del cultivo de la aceituna en nuestro medio rural.
Fundado en 1962 con la compra de una almazara en Toledo, desde la que se enviaba el aceite en camiones cisterna para su envasado en el ourensano barrio de A Ponte. Allí se embotellaba y se vendía en toda Galicia.
Hoy Aceites Abril cuenta con unas modernas instalaciones en el polígono de San Cibrao y vende su aceite de oliva en más de 30 países.
En los últimos años Abril ha venido colaborando con cientos de pequeños productores gallegos para la recuperación de nuestros olivos y la elaboración de un aceite de oliva 100% producido con aceituna del país.
Aplicando procesos de extracción que garantizan la máxima conservación de todas sus propiedades naturales, Aceites Abril ha lanzado una línea de aceite de altísima calidad elaborado exclusivamente con aceitunas de Galicia, el AOVE Colleita Propia, un coupage de sabor afrutado e intenso, con matices de pera, almendra y plátano.


Aceite Abril Gallego: Colleita Propia




El aceite Colleita Propia elaborado por Abril, es una edición limitada de aceite de oliva virgen extra 100% gallego. El aceite de oliva virgen extra conserva todas las características de la aceituna que harán vibrar tus sentidos: desde la vista al olfato y del olfato al gusto. También es el mejor para la salud, ya que al provenir de la extracción mecánica de la aceituna mantiene todas las propiedades beneficiosas para nuestro cuerpo. Además, presenta una acidez menor al 0.8%.

Bajo estas condiciones y proveniente de olivares gallegos, el aceite de oliva virgen extra gallego Abril Colleita Propia, se presenta como la alternativa norteña del aceite de oliva. Con un color dorado, este AOVE está influenciado por ese clima atlántico que rodea todos los días a nuestros olivos.

Presenta un aroma afrutado e intenso entre los que se mezclan los olores de la hierba recién cortada, el hinojo, el plátano, la manzana verde y la hierbabuena. Una vez lo saboreamos, notaremos una leve nota de amargor y sensación picante. Una experiencia degustativa que le dará el toque diferencial a tus platos y recetas.

El aceite de oliva gallego de la edición especial Colleita Propia de Abril es perfecto para saborear en crudo. Acompaña ensaladas y tostas con el carácter propio del aceite de oliva gallego, y es adecuado para su uso en repostería.

Colleita Propia no es solo un producto más, sino un libro de historia. Recupera antiguas costumbres y sabores que un día formaron parte de la vida de cientos de gallegos. El aceite de oliva virgen extra Abril Colleita Propia enriquece nuestra cultura gastronómica y le da ese toque especial a nuestros platos y recetas. Y no podemos estar más felices de formar parte del proceso de recuperación de la historia del aceite de oliva en Galicia.

Gotas de Abril

 


Ficha de Cata
En nariz
Aromas a hierba cortada, plátano verde y notas de flores silvestres.
En boca
Fresco y sorprendente, sensación picante agradable de intensidad media-baja.
Usos
Idóneo para uso en crudo, en ensaladas simples y otros platos a los que queramos dar un plus de sabor.

El futuro del consumo del aceite en Galicia


El consumo del aceite, como el de cualquier otro producto gastronómico, esta fuertemente ligado a las labores de promoción de dicho consumo, y ello pasa por conocer mejor las distintas cualidades de la enorme variedad de aceites de los que podemos disfrutar en nuestro país, y son muchos.

Al aceite, al menos en Galicia, le pasa lo mismo que lo que le pasaba a nuestros vinos hasta la llegada de los años ochenta: había muy poca cultura del vino. Hoy el panorama para el vino ha cambiado gracias a las labores de promoción de la cultura del vino a través de las catas y otras actuaciones, esta cultura ha mejorado hasta tal punto que es habitual ver y escuchar entre los consumidores actitudes de catador: hoy tal parece que todos entendemos en mayor o menor grado de vinos, que no solo los disfrutamos bebiendo, sino que vamos mas allá.

Pues ese es el nivel que hay que alcanzar en la cultura del aceite de oliva, y a través de las mismas vías, las catas, las degustaciones, los showcookings, favoreciendo especialmente el consumo del aceite en crudo. Desayunar por ejemplo mojando pan en un monovarietal de aceite es disfrutar y aprender al mismo tempo, cuando se pueden apreciar las diferencias entre unas y otras variedades. En mi casa hay habitualmente 10 o mas aceites monovarietales, que se disfrutan tanto en los desayunos, como en aderezo de diversos platos en las comidas. Alcanzar este nivel de conocimiento entre los consumidores, es abrir el abanico para nuevas ventas. Este es el mejor camino y el mas duradero para la promoción de la cultura del aceite de oliva, y el que llevará al sector al crecimiento sostenible de su consumo.


Benedita Elisa y las DJ Sessions protagonizan en mayo el tardeo de autor de “Cocinando Santiago”

 Eventos

Brisa Medina, Carlos Insua y Benedita Elisa

Tras la primera sesión de “Cocinando Santiago” que dejó el pasado mes de abril un excelente sabor de boca con las propuestas de tapeo de Iago Pazos (Abastos 2.0) -como su Ensaladilla de Primavera o su tapa de Huevo, Patata, Chorizo yPan-, el Mercado Boanerges vuelve a encender sus fogones para celebrar la segunda de las sesiones de este proyecto colaborativo protagonizado por 8 de los chefs más representativos de Compostela. Este jueves, 8 de mayo, el turno es para el restaurante Benedita Elisa.


Los responsables de su cocina, Brisa Medina y Carlos Insua, estarán al frente de una nueva
experiencia gastronómica de tardeo en directo, que se celebrará entre las 19:00 y las 22:00
horas. A un módico precio que oscilará entre los 5 y 6€ por tapa, los que decidan acercarse
hasta el Mercado Boanerges podrán disfrutar de la cocina de fusión local e internacional que
ofrecen desde Benedita Elisa, con dos tapas elaboradas exclusivamente para la ocasión: Tosta de Steak Tartar con Mantequilla de Tuétano y Gazpacho de Fresas y Caballa. Por su parte, Pablo Pizarro y el Mercado Boanerges presentarán otras dos tapas: Espárragos Blancos con Erizos y Aguachile de Mejillones.


“Siempre hemos creído en una cocina con identidad, que no reniega de sus raíces. Poder
compartir eso en un formato como este, que pone en valor la comida local para los locales y
tan de tú a tú con el público, nos parece precioso. Queremos que nuestras tapas sepan a
barrio, a colaboración, pero que también sorprendan con sabores foráneos”, señalan Brisa
Media y Carlos Insua.


NUEVO FORMATO DJ SESSIONS PARA MARIDAR TAPAS CON BUEN
RITMO

 

DJ Black Vanilla. Beso Beach

Tras el éxito de la primera acción de tardeo a cargo del chef Iago Pazos de Abastos 2.0, a partir de ahora los eventos enmarcados dentro de la iniciativa “Cocinando Santiago” estarán
amenizados con sesiones de DJ en directo. El objetivo no es otro que convertirlos en una
experiencia aún más completa.

El encargado de poner ritmo al ambiente este jueves será el DJ santiagués Black Vanilla,
conocido por su trabajo como DJ Residente en la cadena de clubes de playa del Mediterráneo Beso Beach. Una propuesta sonora pensada para maridar las tapas con buena música, creando un ambiente distendido, festivo y local.

UN PROYECTO COLABORATIVO QUE REINVINDICA LA CALIDAD


“Cocinando Santiago” está demostrando que la cocina compostelana tiene mucho que ofrecer a los santiagueses que valoran las propuestas culinarias de calidad cuando se hace desde la
colaboración y el compromiso con el producto y el talento local. De ahí que 8 chefs
ampliamente reconocidos por su talento y trayectoria, como Lucía Freitas (A Tafona), Iago Pazos (Abastos 2.0), Alberto Lareo (Maina), Brisa Medina y Carlos Insua (Benedita Elisa), Gonzalo Pose (Argentinos Burguer), Tomás Rubio (A Viaxe) y Pablo Pizarro (Mercado Boanerges), hayan decidido dejar a un lado la competencia y unirse en un proyecto colaborativo único que busca volver a poner en valor la gastronomía compostelana en un momento de fuerte turistificación del sector en la ciudad.


Este ciclo de tardeos culinarios, que se inauguraba el pasado 4 de abril, estará activo hasta el
próximo mes de noviembre. Tras la visita de Brisa Media y Carlos Insua al Mercado Boanerges, Alberto Lareo del restaurante Maina será el siguiente chef en participar en “Cocinado Santiago”, el próximo 8 de junio.


“Ver cómo el público responde tan bien a esta apuesta por la cocina en directo, el producto
local y el talento gallego nos reafirma en el objetivo con el que nació “Cocinando Santiago”:
abrir el mercado a la ciudad, a su gente y a su gastronomía de verdad”, afirma Adrián
Acevedo, responsable de Desarrollo de Negocio del Mercado Boanerges.

SOBRE MERCADO BOANERGES


Fundado en 2018 en Santiago de Compostela por la familia Acevedo, MERCADO BOANERGES es mucho más que un mercado gastronómico. Es un homenaje a la cultura gallega que fusiona la tradición gastronómica de la comunidad con propuestas culinarias que sorprenden y emocionan. Dividido en tres áreas cuidadosamente concebidas, este
multiespacio combina la esencia de las tradicionales plazas de abastos con propuestas basadas en la innovación y la vanguardia. Su oferta de servicios abarca desde cocina tradicional reinventada hasta la coctelería de autor y la organización de eventos exclusivos. Su compromiso con los productos locales y la sostenibilidad lo convierten en un referente no solo gastronómico, también cultural y social en la capital gallega. El MERCADO BOANERGES se posiciona como un punto de encuentro en Compostela, donde tradición, modernidad y cercanía se dan la mano para ofrecer experiencias memorables a todos sus visitantes.

Una maravillosa experiencia gastronómica de la mano del Chef Rafa Centeno, Luis y Alejandro Paadín, y la D. O. Monterrei

 Luisondome

El Castillo de Monterrei, hoy convertido en Hotel-Parador

Según la Real Academia Española de la Lengua (RAE), la palabra gastronomía nace de la unión de dos palabras griegas: gastros (estómago) y nomos (conocimiento). En un sentido estricto, su objeto es el arte y el disfrute culinario, la relación entre preparar, servir y consumir comida.


Sin embargo, una experiencia gastronómica es el conjunto de sensaciones vividas por una persona al acudir a un bar o restaurante a disfrutar de los platos de su carta, de su bodega, y del ambiente. Engloba desde la decoración del lugar, la iluminación, la cercanía del personal hasta las cartas de platos y bebidas que ofrece el local. La gastronomía es el elemento principal y cada plato, cada vino, cada elemento de que está compuesto el menú, es un universo por descubrir. 


Una buena experiencia gastronómica se logra con la combinación de todos los elementos mencionados anteriormente, al que se le puede añadir alguno más, de carácter extraordinario, como puede ser en este caso el aprendizaje sobre el maridaje de los vinos de una determinada zona vitivinícola, con una serie de platos preparados por un cualificado Chef. Los afortunados presentes en el evento "Armonía de los vinos de Monterrei" celebrado en el Restaurante Maruja Limón de Vigo, pudimos disfrutar de una experiencia única, emocionante y memorable. 


Cada plato del menú elaborado por el Chef Rafa Centeno no es solo un conjunto elaborado de ingredientes, sino una obra de arte capaz de envolver a quien lo disfruta, por tanto, una experiencia gastronómica es más que simplemente comer algo, es toda una vivencia sensorial, que va más allá del paladar y que cautiva todos nuestros sentidos.


Viñedo de la D.O. Monterrei. Foto: D.O. Monterrei


Pues todo esto es lo que hemos podido disfrutar de la mano de tres personajes y una Denominación de Origen Monterrei, patrocinadora del evento, organizado por Luis y Alejandro Paadín, de Paadín Eventos, en el Restaurante Maruja Limón de Vigo, reconocido con una estrella Michelin que ostenta orgulloso su Chef Rafa Centeno. Una perfecta combinación que auguraba una jornada memorable, como así fue.


La jornada comenzó por una degustación con explicación de Luis Paadín de 7 vinos de la D.O. Monterrei para conocer y entender las particularidades de estos en función de la variedad de uvas con la que estaban elaborados, y el tipo de suelo: sedimentos, esquistos o granítico sobre el que las vides están cultivadas.


El Maridaje de platos y vinos


El maridaje es el proceso de unir una comida o un determinado plato con la bebida que mejor casa con ella. En el ámbito de la restauración normalmente el maridaje se refiere a combinaciones de platos y vinos, y es el sumiller el encargado de recomendar las combinaciones a los comensales.


Rafa Centeno, Chef del Restaurante Maruja Limón nos preparó para la ocasión un menú conformado por dos aperitivos, cuatro platos y un postre, todos ellos presentados por el Jefe de Sala Juan Díaz Santos-Agaba, y maridados los platos con once vinos de la D.O. Monterrey, presentados y explicados los maridajes por Alejandro Paadín.


Aperitivos:


Buñuelo de Champiñón y trufa. Foto: LD

  • Buñuelo de champiñón y trufa, maridado con dos vinos de Godello Regional: 
    • Alma de Autor 2022
  • Royal de galo Celta y mole de castaña 
    • Crego y monaguillo 2022


Platos: 


Rape madurado y pistacho, maridado con dos vinos de la variedad Treixadura del valle 
    • Quinta das Tapias, Colección 2022
    • Serra de Alén 2021
Vieira Gallega con geleé de jamón, maridado con vino blanco de altitud: Foto: LD
    • Tabú Stivadia 2022
    • Vía Arxéntea 2022
Merluza curada y anguila ahumada, maridado con vino tinto de altitud. Foro: LD
    • Fanrela 2022
    • Triay 2022
Costilla de vaca a la brasa, maridada con vino tinto del Valle. Foto: LD
    • Fraga do Corvo 2022
    • Ladairo 2022


Postre:


Tocinillo de vainilla, cardamomo y huevas de la pasión. Foto: LD


    Sobre la D. O. Monterrei


    Tres vinos de la D.O. Monterrei en la cuvitera. Foto: LD

    La zona de producción amparada por la D.O., incluye 566 hectáreas. de viñedos repartidos por dos sub-zonas claramente diferenciadas: El Valle y La Ladera. Dicha diferenciación viene dada por la gran variedad de suelos que unida a los microclimas generados en las laderas, producen unos vinos con características diferenciadas, personales y con gran complejidad de aromas.


    Vino blanco de la D.O. Monterrei. Foto: LD


    En lo que al clima se refiere, la D. O. Monterrei pertenece a la Cuenca del Río Duero, que es donde desemboca el Río Támega que recorre el territorio de norte a sur. El clima por tanto es Mediterráneo templado con tendencia continental, e influenciado por las corrientes de aire procedentes del Océano Atlántico. Los veranos son calurosos y secos, mientras que los inviernos son fríos, con grandes oscilaciones térmicas en el otoño, lo que es beneficioso para la correcta maduración de la viña.


    Litología del suelo. Imagen: Paadín


    Existe en la D.O. una amplia variedad de suelos: los hay pizarrosos y esquistosos, muy adecuados para los tintos, mientras que los suelos arenosos y graníticos, de pH muy bajo, dan vinos blancos muy frescos y de intensos aromas. También en la zona hay suelos arcillosos que favorecen la retención de la humedad en las épocas de sequía.


    La D.O. de Monterrei en cifras. Grafica: Paadín


    Toda esta variedad de suelos y climas posibilitan el cultivo de las variedades autóctonas de esta D.O. en óptimas condiciones, que permiten obtener vinos de gran carácter y marcada personalidad. Pues es en este ámbito en el que trabajan los 389 viticultores de la zona que envían sus uvas a las 27 bodegas para su conversión en vino. La D.O. es la mas joven de las DO gallegas, pero en los años de su existencia ha logrado una gran notoriedad por la calidad de sus vinos.


    Variedades de la D. O. Monterrei. Imagen: Paadín


    Las variedades preferentes de la D. O. son:

    • Blancas: Dona Branca, Modelo y  Treixadura
    • Tintas: Mencía y Merenzao

    Las variedades autorizadas de la D. O. Son:

    • Blancas: Albariño, Branca de Monterrei, Caiño Blanco y Loureira
    • Tintas: Tempranillo, Caíño tinto y Sousón


    Sobre Rafa Centeno



    Rafa es un chef autodidacta con mas de 20 años de trayectoria. Logró su estrella Michelin en el año 2010. También está reconocido por la Guía Repsol con dos soles. Lo que nos propone Rafa en su carta es una visión fresca y limpia de la gastronomía gallega, basada en los productos de cercanía, respetando la tradición de la cocina gallega, pues solo entendiendo sus raíces, se puede hacer una cocina creativa.


    Sobre Luis y Alejandro Paadín



    Luis y Alejandro Paadín, padre e hijo, llevan toda una vida dedicados a la divulgación eno-gastronómica de Galicia, Miembros ambos e la Federación Internacional de Periodistas y Escritores del Vino (FIJEV), asó como de la Asociación de Sumilleres de Galicia “Gallaecia”, son también socios fundadores de la Asociación de Lagares Rupestres de España,  colaboradores en temas de vino y gastronomía de las Revistas Travelling y Cepas y Vinos, e intervienen  en diversos programas de radio sobre gastronomía.


    Son habituales participantes en catas y concursos tanto regionales como nacionales e internacionales, como el Concourse Mondiale de Bruselas, Vinalíes,  Top Ten Portugal, Cine, Tastevinage de Bourgogne, Concourse das Vins du Val de Loire,  Terravino Israel, o Citadelles du Vin.


    Alex explicando el vino y su maridaje


    Su pasión por conocer los vinos del mundo,  les llevó a visitar mas de un centenar de regiones vitivinícolas en mas de 30 países del mundo. Pero la obra de su vida es la elaboración de la Guía de Vinos, Destilados y Bodegas de Galicia, cuya primera Edición fue en el año 2010, y que ya va por la XIII Edición. La Guía es una completísima recopilación con puntuación no solo de la totalidad de los vinos de Galicia, sino que también contiene información sobre la producción vinícola de la región, sobre los lagares rupestres de esta, así como una serie de apuntes gastronómicos sobre armonías del vino, lugares donde comer, hoteles donde dormir y las tiendas de vino mejor surtidas de Galicia.




    Es la Guía de Vinos una obra de referencia para quienes gustan saber de la viticultura y la gastronomía gallegas, una obra de la cual me honro en respaldar como mecenas desde su primera Edición.



    Fuente: Guía de Vinos, destilados y Bodegas de Galicia 2023

    La Gastrificación. Entre los Gastropetulantes y los Gastroineptos

    Luisondome



    Cada vez son mas los establecimientos que se dedican a ofrecer cartas clónicas, sin personalidad, te encuentres donde te encuentres, en Madrid, en Pontevedra, en Barcelona o en Santander. Siempre las mismas bravas, las mismas croquetas de jamón o de pulpo “caseras”, por supuesto, que pueden ser cualquier cosa menos caseras, o la misma ensalada con queso de cabra que has comido en diferentes sitios de diferentes lugares; las mismas modas que afloran de repente en tu móvil tras darle al Código QR de la mesa de un restaurante. Ese tartar de salmón, ese bao de pulled pork, ese tataki de atún, ese bruncheable y fotogénico bagel de aguacate. Vayamos donde vayamos, siempre encontramos los mismos platos, como si estuviéramos en una determinada franquicia. Es el coste que pagamos por estar a la moda, pero esos clientes son los que llenan estos lugares,


    De la misma manera que entendemos por gentrificacion la invasión de un barrio en teoría deprimido, pero siempre céntrico, invadido por foráneos, generalmente turistas que obligan a cambiar de residencia a los vecinos habituales por la consiguiente subida de los costes de la vida en sus barrios, que los vecinos de toda la vida no pueden soportar, pues así está ocurriendo con el comer y sus lugares: hablamos por tanto de gastrificación., un término acuñado por primera vez por Anxo F, Couceiro, periodista y gastrónomo que me parece afortunado y descriptivo de esta situación.


    Muchos de los restaurantes de hoy funcionan sirviendo diversos platos para comer, sin mas. Eso si, los nombres de los platos son de lo mas rimbombante, con apariencia de estar a la última moda gastronómica: la burrata, por ejemplo, un material que te venden sin ir mas lejos en cualquier Mercadona, y del que ni siquiera se conoce los pormenores de su origen y producción, pero que tiene salida y por eso se ofrece, aunque en la zona se produzca un queso sobresaliente que ofrece mucho mas al paladar, pero que no es burrata. A esto me refiero.


    Hablamos de la gastropetulancia. Un gastropetulante es aquel que se cree que está a la última moda de la gastronomía, amante de la cocina mas estandarizada e impersonal, Ampuloso conocedor de todo tipo de vinos y sus respectivas DOs, asiduo cliente de bares, tabernas, bistros, habitual de los locales gastrificados. Lo primero que estos gastropetulantes pedirán al camarero son las “croquetas caseras”, de jamón o variadas, que llegan a la cocina  envasadas en bolsas de 100 por un proveedor industrial. Después vendrán los pirulís de langostinos, las almejas “de Carril” braseadas, y los fingers de pollo al centro de la mesa. 


    Los gastropetulantes se alimentan, y no disfrutan, pero presumen de lo que comen. Comen, pero no han degustado nada nuevo en los últimos dos años, y en función del local elegido, les puede salir cara o muy cara la pitanza, pero darán que hablar. Llegan los postres, y de nuevo la gran desilusión, sobre todo para los larpeiros como yo. El Brownie de chocolate cutre y el Coulant que no falten. Tampoco la Tarta de la Abuela, una abuela que hace años que no pisa la cocina, en el mejor de los casos. En el norte, que mira que hay buenos quesos, las tartas no se hacen con queso local, tienen que ser de Mascarpone que suena mejor, y se ha puesto de moda. Es todo un despropósito.


    Cuanto echo de menos la cocina tradicional, la de los platos de cuchara. Que difícil es encontrar un lugar donde preparen un buen hígado encebollado, o unos riñones al jerez. Un pote asturiano o una buena fabada, y eso que Asturias es una de las pocas regiones que cuidan de sus guisanderas. Gracias a ellas aún hoy podemos disfrutar de un buen Marmitako, una guisu de pixín mariscado, un “pitu de calella asado con patines”, o unos cachopinas rellenos de queso asturiano y jamón, con queso de la tierra, no con mascarpone, y de postre una leche frita, un arroz con leche o unos picatostes. Eso es comer para disfrutar. En este reducto cada vez mas pequeño, no cabe la petulancia, todo es auténtico.


    Como echo de menos a las guisanderas de antaño. Todas son ya muy mayores, y la mayor parte de ellas están próximas a la jubilación, sino se han jubilado ya. En su lugar, se harán cargo de sus fogones un hijo, que se pasará a la nueva “cocina de autor” en el mejor de los casos, o se sumará a la pléyade de cocineros  de plancha y freidora a la moda, pero sin imaginación ni arte para la cocina, y para los cuales la olla es solo un adorno.


    En el fondo, lo que pasa es que los paladares ya no reciben educación y les vale cualquier cosa. Las pizzas, las salchichas y las hamburguesas los están sometiendo, gracias a los MacDonalds, a los Fosters Hollywood y otros, no hay verduras salvo la lechuga, ni pescado, ni carne de verdad. Son grandes desiertos en los que el buen paladar no encuentra refugio. 


    Estamos dejando perder algo muy valioso, una cultura gastronómica que es nuestra, y mucho mas sana y sabrosa. Que pena, porque mi paladar se muere y el de los jóvenes nace muerto. Son los gastroineptos, que no han educado su paladar en su casa desde pequeños, asiduos habitantes de las franquicias americanas, habituales usuarios del MacAuto, que solo saben percibir los cinco sabores primarios: dulce, salado, ácido, amargo y humami, y este último con dificultad. Que pena. No saben lo que se pierden.

    ¿Qué comemos en España y Latinoamérica en el día de Todos los Santos?

    Huesos de santo, buñuelos o panellets, tres dulces típicos de Todos los Santos en España. Tamorlan / Manel Zaera / Wikimedia Commons, CC BY-SA
    Marta Torres Martínez, Universidad de Jaén

    Como afirma Carmen Ortiz García, en Fiesta y festín. El comer festivo en España, “en España existe una enorme cantidad de comidas y formas culinarias específicas ligadas al ciclo festivo tradicional y que todavía hoy se consideran de consumo prácticamente obligatorio”.

    Se aproxima el 1 de noviembre, día de Todos los Santos, festivo nacional solemnizado por el papa Gregorio IV a mediados del siglo IX. En torno a esta celebración, en las mesas peninsulares no faltan buñuelos o huesos de santo, entre otros dulces y platos típicos.

    Clásicos populares en España

    El primer diccionario de la RAE (Diccionario de autoridades, 1726-39) define los buñuelos como “una bola mas ò menos grande (lo mas comun del tamáño de una nuéz) de massa, bien preparada, que echada en azéite hirviendo, se forma de esta manéra y figúra, y despues de bien frita se come con miél, ò sin ella. Los hay de vários géneros, como son buñuélos de geringa, y de viento”. Ya en el Arte de cocina (1611) de Martínez Montiño, cocinero de Felipe III y Felipe IV, se incluían tres recetas de buñuelos de viento.

    Los huesos de santo, sin embargo, se empiezan a registrar en el diccionario académico publicado en 1936 como “Pasta de repostería hecha con harina y huevos, frita en aceite”. A partir de 1970 encontramos una caracterización más aproximada a su forma y composición: “Rollito de pasta de almendra, relleno de cabello de ángel, polvo de batata u otro dulce”.

    Anuncio en El Balear de Palma de Mallorca, el 27 de octubre de 1854. Biblioteca Nacional de España, CC BY

    En la zona catalana y levantina se comen panellets, voz referida a dulces de forma esférica con mazapán y envueltos en piñones, registrada en prensa de la primera mitad del siglo XIX. Por ejemplo, se puede ver en el periódico El Balear (Palma de Mallorca), el 27 de octubre de 1854, en un anuncio de la Confitería de Frasquet que anuncia que “en ella se venderán el Día de Todos los Santos panellets de mazapán como los de Barcelona”.

    En el sur se elaboran las típicas gachas a base de harina, matalahúva, azúcar con un toque de canela y cuscurros por encima –en Sevilla, Huelva y Cádiz se denominan poleás–. Gachas se incluye ya desde el Diccionario de autoridades (1726-39) de la Real Academia Española como “género de comida compuesta de harina y miel, suelta con agua, y cocida al fuego. Algunos añaden aceite, arrope, ajos fritos, o otras cosas, conforme al gusto de cada uno”.

    Las tradiciones en Ecuador y Guatemala

    Pero ¿qué se come en el resto de países hispanohablantes en esta efeméride? Gracias a la ayuda del doctor José Luis Ramírez Luengo y a la generosidad de colegas y amigos oriundos de diferentes países americanos, hemos podido constatar los alimentos característicos de, por ejemplo, Ecuador, Guatemala o México. Muchos de estos platos o platillos se recogen en el Diccionario de americanismos, de la Asociación de Academias de la Lengua Española, un repertorio léxico que pretende compilar todas las palabras propias del español de América.

    Un pan dulce servido al lado de una bebida morada.
    Colada Morada (derecha) servida junto una guagua de pan (izquierda). Juan Jorge Arellano / Wikimedia Commons, CC BY-SA

    De un lado, en Ecuador, se prepara tanto la colada morada –una “bebida dulce y de consistencia espesa que se elabora con harina de maíz negro o solamente con la fécula, moras, mortiños, naranjillas, piña y babaco, y que se consume especialmente en la época próxima al día de los difuntos”– como la guagua de pan –también documentada en Bolivia–: “Pan elaborado con forma de niño y pintado de diversos colores; se sirve para acompañar la colada morada en el día de difuntos”, según indica el Diccionario de americanismos.

    Se trata de platos cuyo origen se remonta a la época prehispánica. En concreto, el chef Miguel Burneo, docente investigador de la Escuela de Gastronomía de la Universidad de las Américas (UDLA), explica el simbolismo de estas elaboraciones: la guagua de pan representa al difunto, mientras que la colada morada es la sangre: “Incluso, en algunos casos, se da el ritual de tirar un poco de colada a la tierra para alimentar a la Pachamama, porque existe esa creencia de que el pan representa al difunto, pero la colada es lo que le da vida”.

    De otro lado, en Guatemala, el fiambre es el plato nacional elaborado con una mezcla de diferentes encurtidos de verduras, embutidos y carnes. Se sirve frío, de ahí su denominación. En este país, entre otras delicias, se consume ayote en miel, término documentado también en Honduras, El Salvador y Nicaragua. Ayote procede del nahua ayotli, que significa “calabaza”.

    Fiambre, plato tradicional de Guatemala. Luisfi / Wikimedia Commons, CC BY-SA

    En torno al Día de Muertos mexicano

    Finalmente, en el caso de México es muy conocido el pan de muerto: “Pan dulce de forma redondeada, recubierto con una capa de azúcar; se suele preparar y consumir para celebrar el día de los difuntos”.

    En los hogares del país se levantan altares donde, a los familiares fallecidos, se ofrecen sus guisos y alimentos favoritos. Estas preparaciones varían dependiendo de las regiones.

    Pan de muerto y otras ofrendas en un altar de muertos. JMndz / Wikimedia Commons, CC BY-SA

    Por ejemplo, en Yucatán, destaca el pib –comida tradicional de las comunidades mayas que se hacía al comienzo de las cosechas, aunque en la actualidad se prepare en torno al Día de Muertos–, también llamado Hanal Pixán (“comida de las ánimas”). Se trata de una especie de tamal en forma redonda o cuadrada que se prepara con masa de maíz, tomate, manteca de cerdo, chile, cebolla, epazote (“planta aromática”) y xpelón (“frijol nuevo y tierno”). El pib se envuelve en hojas de plátano y se coloca en un hueco cubierto de hojas y tierra, donde se cocina unas dos horas. También se denomina mucbipollo o mukbil pollo –el vocablo maya mukbil significa “algo que debe ser enterrado”– así como pibipollo, término que recoge el Diccionario de americanismos.

    Mukbil pollo tras haberse cocinado entre hojas de plátano. Jaontiveros / Wikimedia Commons, CC BY-SA

    En definitiva, la comida supone una pieza fundamental en la cultura e identidad propia de cada país, así como en la preservación de su patrimonio. En este contexto, el léxico se convierte en expresión de la cultura, en un componente clave para la transmisión, descodificación e interpretación de nombres de platos y recetas que se cocinan de generación en generación al llegar, en este caso concreto, el día de Todos los Santos.The Conversation

    Marta Torres Martínez, Profesora Titular de Lengua Española, Universidad de Jaén

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.