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Pinsería Perbacco: un soplo de aire napolitano en Pontevedra

Gaia Source y el Pinsero Sergio Mangioru. Foto: La Voz de Galicia

Por Luis Domenech

Pocos platos de la cocina internacional están tan extendidos por el mundo como la pizza, pues creo que no hay en el planeta país en el que no exista un pizzero, pero hay lugares en el que la pizza, fuera de Italia, ha adquirido una presencia destacada. Uno de ellos es la ciudad de Pontevedra, una ciudad norteña española en que recalaron buena parte de ciudadanos italianos, especialmente napolitanos, que montaron sus negocios en la ciudad: bien sea heladerías italianas (que son especiales), trattorías (que son especiales) o pizzerías que también lo son.

Una de estas últimas la conocimos hace un par de días, y fue todo un descubrimiento. Se trata de la Pinsería Italiana Perbacco. En su carta de pizzas nos encontramos con 10 variedades: Margheritta, Calabresse, Crudaiola, Prosciutto&Funghi, Parmigiana, Del Contadino, Perbacco, Bologna, Campania, Toscana, Tirolese y Ligure, vamos, un repaso por las diferentes regiones de Italia, a las que añaden una mas en honor a la tierra gallega: la Pizza Galega  que como no, lleva pulpo como ingrediente principal.

Pizzerías, por supuesto que hay un montón, pero la mayoría de las veces se tratan mas bien de sucedáneos procedentes de franquicias que poco tienen que ver con lo que es una pizza napolitana de verdad. Es mas: yo diría que una pizza napolitana solo puede salir de las manos de un napolitano o de alguien que haya mamado de la cocina napolitana "in situ", aprendiendo de modo tradicional, es decir, por transmisión generacional.

Un poco de historia

Muy pocos saben que la pizza tal y como la conocemos hoy —una base de masa horneada con salsa de tomate, queso y otros ingredientes— se originó en Nápoles, Italia, durante el siglo XVIII, aunque sus raíces son mucho más antiguas, pues otros pueblos tenían platos muy parecidos, como los griegos y su plakous, una especie de pan plano con hierbas, aceite y queso, o los romanos y su focaccia, un pan plano con aceite y hierbas.

Pero fue en Nápoles, en el sur de Italia, donde la pizza moderna tomó forma a finales del siglo XVIII y principios del XIX. En esa época, Nápoles era una ciudad densamente poblada, con muchos trabajadores pobres que necesitaban comida rápida, barata y nutritiva.

Los vendedores callejeros comenzaron a ofrecer masas planas horneadas con tomate, ajo, aceite de oliva y, añadiéndole posteriormente el queso. El tomate, traído de América, fue clave: al principio era un alimento no muy conocido en Europa, pero en el sur de Italia se aceptó rápidamente, siendo en esta ciudad donde la preparación de su salsa adquirió gran fama por su sabor especial. 

Una de las historias más famosas sobre el origen de la pizza moderna es la de la Pizza Margherita, creada en 1889 por el pizzaiolo Raffaele Esposito. Se dice que preparó una pizza en honor a la reina Margarita de Saboya, usando ingredientes que representaban la bandera italiana: el Tomate (rojo), la Mozzarella (blanco), y la Albahaca (verde), un sencillo plato cuya receta ayudó a elevar la pizza de comida popular a símbolo nacional, y a expandirla por el resto del mundo, gracias a la migración de italianos, especialmente a América Latina y Norteamérica, convirtiendo la pizza en un alimento global, con innumerables variaciones, pero cuya cuna indiscutible es Nápoles.

A que debe su éxito la pizza

La razón es simple: a la sencillez de la receta, a la facilidad en su preparación y a su bajo coste, pero el éxito del plato también se debe a los trucos de los pizzeros que son capaces de lograr resultados sorprendentes con este plato tan simple y sencillo. El truco está en la elaboración de la masa, en la preparación de la salsa de tomate, y en la calidad del queso, especialmente de la Mozzarella di Búfala Campana (D.O.P.), un queso de origen medieval, o la reciente Burrata procedente de Apulia, dos quesos únicos: el primero elaborado a partir de la leche de búfalas italianas, mientras que la burrata está elaborada a partir de la leche de vaca.

Hablemos de los quesos

Quizás es el ingrediente mas importante de la pizza, el que le da la textura al relleno, y es uno de los elementos más diferenciales, pues se utilizan tanto la mozzarella como la burrata. 

Mozzarella di Búfala

La mozzarella es blanda, firme y elástica por fuera, y al clavarle el cuchillo desprenderá un poco del suero blanquecino lleno de aromas de la fermentación. Por dentro, una vez superada la estructura lisa y resbaladiza del exterior y la inicial rebeldía al corte, hallaremos una textura ligeramente gomosa y granulosa, con un pequeño corazón más cremoso. La mozzarella de búfala será siempre más amable en textura, más blanda y menos chiclosa que la de vaca. Si horneamos la mozzarella, su textura se transforma por completo: el queso se funde y, mientras está caliente, recupera su estructura en hilos que se estiran interminablemente, y son los mismos que se han sometido previamente a filatura para componer las bolas de queso fresco.

Burrata

Por contra, la burrata guarda las formas de mozzarella por fuera, pero dentro es un pequeño volcán de lava blanca y fría, que al cortar el queso por la mitad, tiende a extenderse lentamente por el plato. Es parte de su encanto, su incontinencia, su implacable necesidad de derrumbarse y desalojar la deliciosa stracciatella, mezcla de mozzarella hilada con nata. Ojo que cuando se contempla el desparrame de la burrata, algunas se abren como piñatas que guardan un líquido lácteo que embadurna el plato al instante. En la burrata italiana esto no debe de pasar, porque la mezcla de hilos de queso con nata es gruesa, no ligera, y es consistente, no dispar. Así que no se trata tanto de buscar un desparrame a lo grande e inmediato, sino una dispersión lenta del tesoro bien escondido en el saquito de la burrata.

Ahora hablemos de la salsa de tomate 

La salsa de tomate para las pizzas es conocida por el nombre de "Sugo di pomodoro alla napoletana", es decir, salsa de tomate al estilo napolitano. El secreto de su éxito es precisamente su ingrediente principal. Un tomate lleno de sabor que se cuece hasta que se funde y concentra sabores. En Nápoles se suele utilizar la variedad de tomate San Marzano, cultivado alrededor del Vesubio, fresco, pero sobre todo preparado para almacenar en conserva para disfrutarlo todo el año, una preparación que es tradicional en las casas allá por el final del verano, que es cuando el tomate está mas maduro.

Il Sugo de Pomodoro alla Napoletana

Para elaborarla, lo primero que hay que decir es que esta salsa NO lleva cebolla. El no usarla le confiere un sabor más intenso, que es lo que más gusta de esta elaboración, pero como contrapartida, también queda con un punto de acidez, que es un atributo positivo, y que con casi total seguridad habrá que corregir al final añadiéndole un punto de azúcar si es necesario. Como ventaja añadida, decir que es la salsa de tomate perfecta para prepararla para toda la familia, y no solo para las pizzas, sino para añadir a las pastas, otro plato de la cocina tradicional italiana.


Fuera de Italia, solo se puede disponer de una salsa de tomate hecha con la variedad San Marzano si se adquiere la procedente de una conservera italiana como la que se puede ver justo encima de este párrafo.

Ingredientes de la salsa napolitana para 4 personas

  • 2 o 3 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 800 g de tomate en conserva (variedad San Marzano de preferencia)
  • Pimienta negra molida (opcional)
  • Sal
  • Azúcar o bicarbonato sódico (opcional)
  • Albahaca fresca

 Y finalmente hablemos de la masa

La pizza, es un producto típico de la tradición culinaria napolitana, y es algo serio, pues es el símbolo de la cocina italiana por excelencia que encierra todo un mundo de secretos, pasos y esperas que se asemejan en todo a la creación de una obra de arte, porque la pizza  en Nápoles se toma en serio siempre, y es una obra maestra del arte popular incluso cuando se busca la receta más simple para prepararla. Cada paso en la preparación de la pizza es fundamental, desde el amasado hasta los tiempos de levitación o reposo de la masa, pasando por la elección de los ingredientes para condimentarla. 

Una masa preparada para su extensión

Para preparar la pizza casera, incluso en una bandeja en un horno doméstico, lo primero es elegir las mejores harinas para preparar la masa a la manera de un profesional. Esta es una fase muy importante: la elección de la harina condicionará la estensibilidad de la masa, la manipulación del amasado, su consistencia, la cocción de la pizza y en boca su sabor y su textura.

Agua natural potable, sal, levadura y harina es todo lo que se necesita para una buena masa para pizza. La harina para pizza puede ser:

  • Harina 00, obtenida mediante la molienda de semillas de trigo tierno, indicada para cualquier tipo de preparación tanto dulce como salada.
  • Harina de trigo tierno: es la harina clásica con gránulos pequeños fácilmente refinables que se usa en la cocina, un producto especialmente adecuado para la panificación obtenido de la molienda y posterior cribado del grano de trigo ("Triticum aestium") libre de impurezas y sustancias externas. La diferencia entre la harina de trigo tierno y la harina de trigo duro radica, básicamente, en el contenido proteico (ligeramente superior en el trigo duro) y en la extensibilidad de la masa (mejor en el caso del trigo tierno). Por estas razones, la harina de trigo tierno es perfecta para la preparación de productos horneados, como precisamente la pizza y el pan.
  • Mezclar las harinas: es posible preparar la masa para pizza mezclando diferentes tipos de harina (harina integral o de cereales) teniendo en cuenta que la harina integral requiere tiempos de levitación más largos, al ser rica en fibras y nutrientes. 

La masa de la Pinsería Perbacco! lleva harina de trigo, soja y arroz y es un poco más ligera que la normal.

Ya tenemos la masa hecha. Ahora hay que dejar que el tiempo le de la forma definitiva: es la fase de levitación de la masa de pizza que es fundamental, y varía según el tipo de manipulación: si has preparado la masa de pizza a mano, después de hacer los panecillos de masa deberás cubrirlos con un paño de algodón limpio y dejarlos reposar durante 6-8 horas (la harina integral requiere más tiempo) a temperatura media, protegidos de corrientes de aire. La masa de pizza preparada con batidora o en amasadora, por otro lado, debe reposar durante 2 horas sobre una mesa de trabajo, cubierta con un paño para evitar la formación de una costra en la superficie. Cuanto más largo sea el tiempo de levitación de la masa, más digestible será la pizza. Despues vendrá el estirado para situarla en la base y añadirle el tomate y los demás ingredientes, y al horno, que si es de leña, mucho mejor.

A la hora de degustarla,  La verdadera pizza napolitana debe ser suave, elástica, fácilmente plegable en libro: no es casualidad que en Nápoles se coma la pizza después de doblarla por la mitad. Una costumbre comprensible: para muchos, de hecho, solo hay una forma de degustar la pizza y apreciarla de verdad, una vez horneada, en los 4 minutos siguientes a la cocción, habiendo sido preparada con una combinación perfecta de masa fina y corteza alta. 

Y el resto de los ingredientes

Es importante destacar que, en términos generales, la pizza napolitana lleva pocos y sencillos ingredientes que realzan el sabor del plato según gustos y zonas: la salsa de tomate San Marzano, la mozzarella di bufala campana y, opcionalmente,  como en el caso de la Margherita, la albahaca fresca, es un clásico. A veces se añade un hilo de aceite de oliva virgen extra. A partir de aquí, la lista de ingredientes para añadir a una pizza es interminable: carnes, prosciutos curados o cocidos, setas, atún, vegetales, etc.

Finalizamos repasando la degustacion 

Me desplacé a Pontevedra con la familia para dar una vuelta por la ciudad que estaba en fiestas, y de paso a disfrutar de una cena italiana con la pizza napolitana como razón de ser. Pedimos varias pizzas para compartir:

Ligure: tomate mutti, pesto fresco, un toque de nata, mozzarella fiordilatte, tomatitos cherry asados, burrata fresca y nueces (Sin foto).

Presciutto&Funghi: tomate, mozarella foirdilatte, prosciuto cocido, champiñones, albahaca y AOVE

Gallega: Tomate, mozarella foirdilatte, queso asiago, pulpo, albahaca, pimentón y AOVE


Bologna: mozarella fiordilatte,  mortadela bolognese selección Negrini, burrata,  granella de pistecho de Bronte y AOVE.

Perbacco: Tomate, mozzarella fiordilatte, paleta de bellota, albahaca y AOVE

Margherita: Tomate, mozzarella fiordilatte, albahaca, AOVE

En boca: una masa ligera, crocante y sabrosa, con la salsa de tomate con el punto justo de acidez, una mozzarella que se estira y estira hasta quedar como un hilo de seda, y unos ingredientes de origen local en su mayoría que le dan ese gusto que quien estuvo en Nápoles y se zampó una pizza en esa ciudaad, seguro que recuerda así hubieran pasado un buen montón de años. 

En resumen: Perbacco es una pisería altamente recomendable, para disfrutar de un plato que tiene el sabor de la ciudad en la que nació: Nápoles.


La Pinsería Perbacco! está ubicada en el Pasaxe de San Barlolomé 1. Pontevedra

Teléfono: +34 623 983 895

 

La mejor forma de recalentar pizza

Échale un buen vistazo. No se verá ni la mitad de bien por la mañana.
Brent Hofacker a través de Depositphotos

Por Sandra Gutierrez G., and John Kennedy. Febrero 7, 2020

Traducido por L. Domenech

Probamos nueve métodos para que usted no tenga que hacerlo

Pida pizza y es muy probable que se acabe en unas horas. Algo puesto sobre esa rueda redonda de masa, queso derretido, salsa de tomate tibia y aparentemente innumerables posibilidades de aderezo y es simplemente irresistible si  la pizza se quedara así para siempre.

Aunque casi nunca es así, es difícil resistir la tentación de engullir una rebanada sobrante mientras hurga en el refrigerador en busca de algo de comida al día siguiente. Tal vez te guste la pizza fría, no hay vergüenza en eso, pero si estás buscando restaurar algo de la magia de la pizza fresca recalentando esta, necesitarás saber lo que estás haciendo.

Entonces, el equipo de bricolaje de Popular Science rastreó las estrategias más populares, compró una gran cantidad de pizza y las puso a prueba. Buscamos el método definitivo: el Camino para el recalentamiento.

Pero antes debes saber sobre este manjar: su decadencia, el

envejecimiento y la muerte de la pizza

En el mismo momento en que la pizza sale del horno, esta demasiado caliente para comerla y es posible que ni siquiera haya terminado de cocinarse. Pero cuando sale a alrededor de los 140 grados Fahrenheit, equivalentes a 60º Celsius, (los expertos en temperatura recomiendan que esperes para no quemarte la boca) comienza su inevitable marcha hacia la descomposición completa, como todo lo demás en la Tierra.

Si uno no puede (o no quiere) comerse su pizza cuando esta está fresca, todo lo que podrá hacer más tarde es controlar los daños. Verás, al queso solo le gusta derretirse una vez, porque cuando lo hace, pierde su integridad. Cuando se expone a altas temperaturas, el queso pierde grasa y agua, y simplemente no hay forma de recuperarlo.

“Esa agua no sube”, dice el experto en pan y pizza Francisco Migoya, jefe de cocina de Modernist Cuisine. "La masa es como una esponja, así que simplemente lo absorberá todo, haciéndola más empapada y pegajosa a medida que pasa el tiempo".

En este punto, la humedad de la salsa y el agua, más la grasa del queso (y cualquier carne), comienzan a filtrarse en la corteza, creando lo que los conocedores de pizza conocen como "la línea de las encías", esa capa entre la salsa y la corteza que parece masa cruda. Cuanto más gruesa sea la pizza, más pronunciada será la línea de las encías y cuanto más tiempo permanezca allí sin comer, más gruesa se volverá. Esto, dice Migoya, cambia la corteza de forma permanente.

Nunca debe dejar la pizza en el mostrador o en el horno durante la noche (debido a las bacterias), pero ponerla en el refrigerador no le hace ningún favor. Las bajas temperaturas congelan todo lo que la masa ha absorbido y aceleran el proceso de envejecimiento o retrogradación. En resumen: el almidón en la corteza se recristaliza y toda esa masticabilidad de pizza fresca se va al garete.

Como lo hicimos

PopSci tiene su sede en la ciudad de Nueva York, por lo que probamos cada método con el estilo de pizza de masa fina por la que es famosa la Gran Manzana. Si está recalentando una pizza de plato hondo al estilo Chicago u otra variedad, sus resultados pueden variar.

Las rodajas que usamos (tanto de queso natural como cubiertas con pepperoni) pasaron de 12 a 48 horas en el refrigerador. Recalentar pizza congelada es un tema completamente diferente, y no podemos hablar de eso aquí.

¡Que empiece el concurso!


En el nivel superior 🍕🍕🍕

La luz no le hace justicia a esta increíble rebanada de pizza recalentada, pero hay una razón por la que este es el método favorito de Reddit.Sandra Gutierrez G.

El favorito de Reddit: Pizza en una sartén

La luz no le hace justicia a esta increíble rebanada de pizza recalentada, pero hay una razón por la que este es el método favorito de Reddit.Sandra Gutierrez G.

El método oficial de recalentamiento del subreddit de pizza requiere colocar la pizza fría en una sartén antiadherente y cocinarla durante dos minutos a fuego medio-bajo (o hasta que la parte inferior de la rebanada esté crujiente). Luego, vierte dos gotas de agua (menos de una cucharadita) en la sartén lo más lejos que puedas de la pizza. Cubre la sartén con una tapa y baja el fuego. Cocínalo un minuto más y ya está

Los resultados

Puede tener la tentación de probar esto con una sartén de hierro fundido, pero descubrimos que una sartén antiadherente estándar funcionaba mejor. La corteza estaba crujiente, el queso (gracias al vapor del agua que circulaba por debajo de la tapa) se derretía perfectamente y la rebanada estaba a la temperatura perfecta para comerse de inmediato.

Sin embargo, usar una sartén de hierro fundido amplifica una serie de factores con los que es posible que no desee lidiar mientras calienta un bocado rápido. Dependiendo de su estufa, puede llevar una eternidad calentar la gruesa olla de metal. Y si no está debidamente sazonado, echar una rebanada fría sobre una plancha caliente y seca es una receta para la corteza quemada (más sobre eso más adelante). Incluso si calienta la sartén con una fina capa de aceite, la corteza se volverá extremadamente crujiente antes de que el queso tenga muchas posibilidades de derretirse.


Caliente, y casi como nueva. John Kennedy

Bandeja caliente en horno caliente

Dos piezas de pizza de pepperoni sobrante recalentada en un plato caliente, y casi como nuevo. Coloque una bandeja para hornear en su horno y caliéntela a 450 grados Fahrenheit (230 ºC). Si no desea limpiar la bandeja más tarde, puede revestirla con papel de aluminio. Una vez que el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, use un guante de cocina para sacar la bandeja caliente y colocar las rodajas sobre ella. Coloque la bandeja en la rejilla del medio y cocine durante cinco minutos.

Los resultados

Tuvimos que dejar reposar la pizza durante un minuto o dos para que se enfriara antes de que pudiéramos comerla, pero cuando pasó por la boca, experimentamos una excelente textura crujiente, con el queso derretido y una rebanada que estaba casi como nueva.

También puedes jugar con diferentes temperaturas, pero siempre debes asegurarte de que la bandeja se caliente con el horno. Lo probamos a 375 grados durante 10 minutos, y aunque el primer bocado estaba crujiente y sabía muy bien, la rebanada se volvió difícil de masticar a medida que nos acercábamos al final, más como una galleta, menos como una pizza. El queso de la rebanada normal estaba bastante deshidratado, pero el de pepperoni estaba bien; la grasa de la carne probablemente ayudó a mantener el queso húmedo. La corteza de la rodaja de pepperoni también era mejor: tenía la cantidad adecuada de crujiente y no era difícil de masticar a medida que se hacía más espesa.

En el nivel medio 🍕🍕

Si usa este método, coloque la pizza en papel de aluminio. No vale la pena arriesgarse a un incendio ponerlo directamente sobre la rejilla. Sandra Gutiérrez G.

Rebozado directo. Rebanadas de pizza en papel de aluminio

Si usa este método, coloque la pizza en papel de aluminio. No vale la pena arriesgarse a un incendio ponerlo directamente sobre la rejilla.Sandra Gutiérrez G.

Este método sugirió colocar la pizza directamente en la rejilla del horno, pero Migoya lo desaconsejó enfáticamente. “No hay comida que pueda poner en un horno así”, dice consternado. “El riesgo de que el queso se derrita es demasiado grande, y toda esa grasa en un ambiente caluroso es la receta perfecta para un incendio dentro de su horno y tu no quieres eso ". Pero lo hicimos de todos modos. Para la ciencia (con una hoja de papel de aluminio en la rejilla de abajo para atrapar cualquier goteo y, con suerte, evitar un incendio). Pero definitivamente no deberías.

Los resultados

La mejor versión de esta estrategia fue hornear la pizza en una hoja de papel de aluminio (no directamente en la parrilla) a 450º F (230ºC) durante cinco minutos. La corteza estaba crujiente, el queso estaba tibio, sólido por todas partes, pero no tan bueno como volver a hornearlo en una bandeja caliente. También puede hacerlo a 350º F (175ºC) durante 10 minutos para obtener una rebanada un poco menos crujiente, si eso es lo suyo. Nuestros peores resultados con este método llegaron cuando colocamos la pizza directamente en la parrilla del horno. No iniciamos un incendio (teníamos un extintor a mano), pero la corteza se cocinó de manera desigual debido a la falta de una superficie sólida caliente debajo.


Que porción mas triste y lánguida...

El combo microondas + horno

Una rebanada de pizza de queso sobrante se calienta en un microondas. Parece bastante triste, ¿no? Sin embargo, el ponerla en el horno lo animó un poco. 

Éramos bastante escépticos sobre esta técnica, pero nos sorprendió. Primero, pon la pizza en el microondas durante 30 segundos. Luego, coloca la pizza en una bandeja en un horno frío y ponla a calentar a 350ª F. Una vez que el horno te indique que ha terminado de precalentar, saque la pizza y cómala de inmediato.

Los resultados

Después de su paso por el microondas, la pizza estaba súper gomosa. No fue un gran comienzo. Dudamos que el poder del horno pudiera restaurarlo a una fracción de su gloria original. Pero lo hizo. Al hornear la pizza la hizo crujiente y resultó bastante bien pues le quitó algo de gomosidad. Las partes más gruesas de la corteza permanecieron algo blandas, pero fue suficiente. Aún así, no estamos seguros de por qué alguien elegiría esto en lugar de depositarlo en una bandeja caliente que ha estado en el horno, excepto que este método puede ser un poco más rápido. Aunque no mucho.


Es como un pequeño paquete de alegría cursi esperando que lo disfrutes.
Sandra Gutierrez G.

Lentísimo en el horno. Bandeja de papel de aluminio en el horno

Coloca las rebanadas de pizza fría en una bandeja para hornear y cúbrelas bien con papel de aluminio. Colócalas en la rejilla más baja de tu horno y ajusta la temperatura a 275º F (130º C). Déjalo hornear de 25 a 30 minutos.

Los resultados

La corteza de la rebanada de queso estaba crujiente, pero la rebanada de pepperoni resultó demasiado masticable, probablemente debido a la grasa extra de la pepp. Estéticamente, ninguno de los dos se veía demasiado bien: el queso estaba blando, pero se secó bastante rápido después de salir del horno, y la salsa parecía una gran costra. También es uno de los métodos que probamos más tiempo. Sin embargo, en lo que respecta al sabor general, seguía siendo bueno.

En el nivel inferior, lo peor 🍕

Culpe de la calidad de esta foto al hecho de que el fotógrafo estaba tratando de no incendiar su apartamento.

Una sartén muy caliente

Una rebanada de pizza de queso sobrante ardiendo en una sartén de hierro fundido en una estufa La calidad de esta foto se debe a que el fotógrafo estaba tratando de no incendiar su apartamento. Calienta una sartén en la estufa a fuego alto durante un par de minutos hasta que esté realmente caliente. Agrega la pizza y reduce la temperatura a media-alta. Cocina por dos o tres minutos.

Los resultados

Probamos este método tanto con una sartén antiadherente de porcelana como con una de hierro fundido, pero los resultados fueron igualmente decepcionantes. La pizza en el antiadherente tuvo que retirarse del fuego después de solo un minuto y medio. El queso burbujeaba y la corteza se había quemado y se había pegado a la sartén. La limpieza fue una pesadilla. No lo recomendamos.

La sartén de hierro fundido fue mucho peor. En una sartén seca, la corteza comenzó a humear en el momento en que tocó el metal caliente. El olor a pan quemado desastrosamente impregnaba el aire durante mucho tiempo. De alguna manera, la pizza todavía estaba fría por encima. Si el infierno alguna vez se congela y tenemos la oportunidad de probarlo, probablemente así sería: hirviendo, quemado y cubierto por una capa de grasa fría y congelada.

Engrasamos el hierro fundido para darle a esta estrategia una segunda oportunidad y no comenzó a arder de inmediato, eso tomó unos tres minutos. La corteza era mejor (quizás demasiado crujiente), pero el queso de encima todavía estaba tibio en el mejor de los casos.


Algunas personas confían en este método. Algunas personas solo quieren ver arder el mundo.
Sandra Gutierrez G.

Pizza en microondas con taza de agua

Simplemente ponga su pizza en el microondas con un vaso de agua y caliéntelos durante un minuto.

Los resultados

No simplemente no. La pizza sabía a goma, el exterior estaba demasiado caliente y el interior todavía estaba frío. Sí, el queso no se veía tan repugnante como cuando pones la pizza en el microondas sin un vaso de agua, pero aún así, es prácticamente incomible.


Pizza recalentada. Esto es simplemente triste y enfurecedor, para ser honestos.
Sandra Gutierrez G.

El circuito de microondas

Es una Pizza recalentada. Ponga su microondas a 30 o 40 por ciento de potencia y caliente la pizza durante 45 segundos. Compruébalo y repite tantas veces como sea necesario.

Los resultados

La corteza era gomosa, nada crujiente. El queso se derritió pero estaba muy deshidratado, por lo que no tenía mucho sabor y su consistencia era gomosa en el mejor de los casos. No hubo diferencia entre las pizzas de queso y pepperoni, y ambas sabían como si hubieran sido recalentadas en el microondas durante dos minutos. Pérdida total de una comida en principio deliciosa.

El articulo original en inglés se puede leer en Popular Science

Abre en Barcelona Garden Pizza by Rafa Panattieri. Imprescindible para los amantes de la Cocina Italiana


El Chef Rafa Panattieri, si bien nació en Brasil, su ascendencia familiar es italiana (Pisa y Calabria). Hasta su reciente cierre, trabajó en Roca Moo, el Restaurante del Hotel Omm de Barcelona cuya cocina dirigían los hermanos Roca. Es en este momento en que junto a su segundo de cocina Jorge Sastre deciden emprender una nueva aventura y abrir su propio restaurante.  Pronto encuentran en local adecuado en la Calle Encarnació 51, en una casa de 1870, la cual encierra algún que otro tesoro: como el suelo del local, atribuido a Escofet, uno de los discípulos de Gaudí, suelos que han recuperado, respetando además las paredes originales. Completan el panel de cocineros Leonardo Trofe, que fue responsable de I+D de Moo, y Nicola Santoni, que es el preparador de las masas que van a ser horneadas posteriormente en horno de leña en cúpula. Pero hablemos de sus especialidades, que es lo que importa.


Dicen los que de esto saben, que lo básico e importante de toda pizza está en su masa, su tomate y su queso o mozzarella. En el presente caso en la preparación de la masa Nicola utiliza la harina Caputo Rojo 00 importada de Italia, la cual es una masa que admite largas fermentaciones (en este caso fermenta durante 72 horas) y es una masa ligera y fácilmente digerible.


Tal y como le explica Sastre a Cristina Jolonch, una de las mas influyentes periodistas gastronómica del país en  La Vanguardia, "nuestra  idea es buscar el paralelismo entre algunas pizzas clásicas italianas a las que adaptamos el mejor producto que encontramos aquí". De Italia viene además el tomate (hasta que consigan tener su propia producción, pues disponen de las semillas). El resto de ingredientes para sus creativas pizzas, intentan encontrarlos en pequeños productores artesanales a lo largo y ancho del País.


La carta es pequeña: algunas ensaladas para los entrantes (original es la de higos con queso Casín, un queso Asturiano de 60 días de maduración y sabor fuerte y ligeramente picante) y una oferta de 10 pizzas, una de las cuales es la especialidad de la semana. Entre ellas, a destacar la de tomate, Stracciatella y pesto con piñones, o la de cuatro quesos: Cabrales (azul que todo el mundo conoce), Gamonedo (queso azul de tres leches procedente de la Comarca de Onís, Asturias), Geo de Lazana (de vaca y también Asturiano), y mozzarella, la de Salsa de calabaza con ricotta de cabra y panceta Ibérica ahumada, la de cecina con rúcula, tomate y tomillo, la de sobrasada con Queso de Mahón e Hinojo, o la de Mortadela de cerdo Ibérico y Pistacho con Queso Idiazabal. Todas ellas combinaciones originales, fruto de un buen intento de aproximación de la cocina italiana a las despensas regionales de nuestro País, y en especial a nuestros quesos mas apreciados y conocidos.

Nuestro compañero de Galicia Gastro Paco Sastre con el Equipo de Cocina de Garden Pizza
En definitiva, a quien gusta de la Cocina Italiana, está de enhorabuena, pues tiene la oportunidad si está en Barcelona de disfrutar de algo original y distinto elaborado con criterios de calidad, con un servicio eficiente y rápido.

Garden Pizza by Rafa Panattieri esta en el Carrer de L´Encarnació 51. Barcelona.





Fotos de Paco Sastre.


Il Farabutto. Una Trattoría al mas puro estilo italiano, con vistas al Río Miño



Ya pronto va a hacer un año que abrió sus puertas este local, que ya está consolidado como el mejor Restaurante Italiano de la zona. Que el local esté habitualmente lleno, es sinónimo de lo bien que en el se come por un precio ajustado. Si además el servicio es rápido y atento, y el local es cómodo y con buenas vistas, pues ya tenemos el panorama descrito. Pero vallamos por partes.


Estamos en un Domingo soleado y caluroso, por lo que buscamos una terraza las próximas al Miño,y la encontramos en un establecimiento nuevo y desconocido para mi que se ubica al lado del Club Fluvial de Lugo (Una sociedad deportiva con mas de 14000 socios). El local esta a rebosar de clientes, pero pronto nos buscan una mesa en la terraza que da a la ribera del río, y ya nos sentamos disfrutando de las vistas mientras nos refrescamos con unas cervezas, esperando por la comida.

Hemos pedido dos entrantes para compartir un plato fuerte para cada uno de los tres comensales presentes en la pitanza.



El primero de los entrantes pedidos, es una Burratta. Este es un plato originario del sur de Italia que no es mas que una ensalada de verduras con una crema de queso de vaca (a veces buffala) y nata, y se complementa con aceite de oliva y taquitos de jamón y frutos secos. Al final estamos ante un bolo que se puede confundir facilmente con mozzarella, pero son dos productos distintos:  “Mientras la mozzarella se elabora íntegramente con pasta hilada, en el caso de la burrata ésta solo se encuentra en el exterior: la carcasa exterior, ligeramente dura, contiene en su interior un relleno suave y cremoso, la llamada stracciatella, que no es más que pasta hilada deshilachada mezclada con nata”. Por este motivo, la burrata “estallará” en el plato, mientras que la mozzarella, por fresca que sea, mantendrá siempre su consistencia. 


El segundo entrante que compartimos es un Fiocchi di pera e  formaggio, cuya salsa estaba elaborada a partir de queso de cabra y Granna Paddano. Un plato muy sabroso con la pasta en su punto exacto, que llega a la mesa manteniendo el calor.



Como platos principales, mis compañeras de mesa se enfrentan a sendas lasagnas, al gusto de cada una de ellas, la primera es la Bolognesa, y la segunda es una lasagna de verduritas. Me dejaron probar ambas, y he de decir que estaban suculentas.


Para mi segundo plato fuerte elegí una Pizza que me llamó la atención, pues estaba elaborada con queso de cabra y caramelo de miel. Primeramente decir que las masas tanto de las pizzas, como del pan y los Grissinis los elaboran  en la casa, siguiendo las maneras de la panadería tradicional italiana, y se nota por su aspecto rústico, además de por su sabor. 


La pasta es fina, crujiente y sabrosa, un suelo un poco ennegrecido en exceso, no se si por el exceso de exposición al calor, o por culpa del suelo del horno, pero que no afecto al sabor del la masa y por tanto del plato. Pero el acierto en pedir este plato viene por la combinación queso de cabra y caramelo de miel, muy agradable al paladar. Un plato notable.

Un café a modo de cierre mientras seguimos disfrutando del paisaje y del excelente tiempo meteorológico en el caer de la tarde.

La Trattoría Il Farabutto está en C/ Fermín Rivera s/n. Lugo
Teléfono: 982 090 819