Mostrando entradas con la etiqueta economía circular. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta economía circular. Mostrar todas las entradas

El vino: historia, cultura y economía circular

Guillermo Gonzalez / Shutterstock
Gumersindo Feijoo Costa, Universidade de Santiago de Compostela
Parras de vino Albariño en la comarca de O Salnés (Galicia). Author provided

Con el verano podemos asistir a numerosas fiestas gastronómicas de exaltación del vino. Una de las decanas en España es la Fiesta do Albariño, que se celebra anualmente desde 1953 en el municipio de Cambados (Galicia) durante el primer fin de semana de agosto, siendo considerada de interés turístico internacional desde 2018.

La cultura del vino no solo tiene detrás una larga historia, sino que además es un ejemplo de innovación ambiental.

Una tradición milenaria

El vino nos acompaña desde el Neolítico, propagándose su producción desde Mesopotamia a toda la cuenca mediterránea.

Producto de la romanización, el vino se hizo popular y se extendió a todas las clases sociales a lo largo y ancho del Imperio Romano. Como prueba de este carácter vital, encontramos que la propia mitología griega y romana otorgan a Dionisio y Baco un puesto en el Olimpo de los dioses como “protectores de los viñedos”.

Uno de los primeros textos que dejaron constancia del cultivo de la vid se debe a Catón el Viejo, con su obra De agri cultura (160 a. e. c.) sobre los aspectos relacionados con la gestión de los viñedos y olivares.

La cultura milenaria de la industria del vino la sitúa como un sector que aprovecha al máximo los recursos naturales y, por ende, como un ejemplo de la tan ansiada economía circular.

Ventajas de la agricultura biodinámica

La viticultura (estudio y cultivo de la uva) está apostando por los sistemas biodinámicos y regenerativos, lo que supone, entre otras características:

• Laboreo mínimo del suelo favoreciendo su regeneración.

• Corredores biológicos para el control ecosistémico de plagas, desarrollando un variado espectro de flora autóctona e insectos que contribuyen al ciclo vital natural de los microorganismos y organismos del ecosistema.

• Uso de animales como sistemas “cortacésped” y de abono natural del suelo.

• Compostaje de los restos de podas para su posterior uso como fertilizante.

Carteles en la bodega Veramonte (Casablanca, Chile) con los principios básicos de la viticultura biodinámica en la que se basa su cultura del vino. Author provided

Todo ello conlleva una reducción en la intensidad de material y energía para la gestión del viñedo. Así, en un estudio realizado en viñedos de la Denominación de Origen Vino do Ribeiro (en la provincia de Ourense), comparando viñedos gestionados de forma convencional y según los principios de la biodinámica, observamos que la producción biodinámica de uva supone cargas medioambientales más bajas.

Por ejemplo, si se compara la huella de carbono, el valor oscila entre 70- 150 g CO₂eq por botella de vino de uva procedente de parcelas biodinámicas frente a 250-400 g CO₂eq por botella para parcelas gestionadas de forma convencional.

Las principales razones de esta fuerte disminución de los impactos ambientales en el caso del emplazamiento biodinámico están relacionadas con una disminución del 80 % de los consumos de gasóleo, debida a una menor aplicación de productos fitosanitarios y fertilizantes, así como la reducción de la mecanización.

Obtención de antioxidantes, aceite y fertilizantes

La vinicultura (fabricación y elaboración del vino) también ha experimentado en los últimos años una transformación importante, buscando una mayor calidad de los vinos para poder obtener nuevos subproductos de todas las corrientes de materia residual.

Uno de estos procesos innovadores es la valorización de las lías de vino (precipitados que se forman durante su elaboración) para la obtención de antioxidantes, que muestra un buen perfil medioambiental a lo largo de todo el ciclo de vida debido a que la mayoría de las operaciones realizadas son físicas (separaciones sólido/líquido, destilaciones, evaporaciones, etc.) y no implican un gran consumo de electricidad o productos químicos.

Por otro lado, se han planteado diversas estrategias para un aprovechamiento completo del hollejo más allá del compostaje convencional:

  • Una posible vía (ejemplo A en la figura) es la obtención de destilados, aceite de pepita de uva y la valorización energética del hollejo agotado. El aceite de pepita de uva presenta por cada 100 g: 900 kcal, 100 g de grasas (12 g saturadas) y 18 g de ácido oleico.

  • Una segunda vía (ejemplo B) consiste en la obtención de destilados, la obtención de polifenoles y el compostaje del hollejo agotado utilizando tanto bacterias como lombrices (vermicompost).

Aprovechamiento completo del hollejo o bagazo de uva, considerando el aceite de uva como uno de sus subproductos estrella. Author provided

El vermicompostaje es un tratamiento de valorización innovador y medioambientalmente sostenible. Si se tienen en cuenta los factores de asignación económica, las cargas ambientales del proceso pueden distribuirse entre los distintos productos, lo que corresponde a 200 g de CO₂eq por kg de vermicompost producido.

El análisis comparativo entre los tratamientos al final de la vida útil ha demostrado que el vermicompostaje presenta un excelente comportamiento ambiental al considerar el análisis de los ingresos económicos: supone 17 kg CO₂eq por cada 100 € de ingresos.

Impactos medioambientales comparativos en términos de huella de carbono (kg CO2eq) considerando 100 euros de ingresos como unidad funcional (unidad de referencia) para diferentes tratamientos del hollejo agotado. Author provided

Sostenibilidad económica, social y ambiental

Es importante recordar que los sistemas sostenibles son aquellos que abarcan los tres pilares: aúnan beneficios económicos (riqueza en la región donde se ubican), sociales (integran tradición, cultura y desarrollo) y ambientales (reducen el impacto sobre el medio ambiente). La viticultura y la vinicultura ecológica son, sin duda, un sector en el camino de la economía circular sostenible. The Conversation

Principales datos del sector del vino en España. Author provided

Gumersindo Feijoo Costa, Catedrático de Ingeniería Química, Universidade de Santiago de Compostela

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

La digitalización, la economía circular y la incertidumbre económica perfilan nuevos hábitos de consumo

Shutterstock / STEKLO
Luis Manuel Cerdá Suárez, UNIR - Universidad Internacional de La Rioja

Si bien la distribución comercial y el comercio minorista están dejando atrás el impacto de la pandemia, las perspectivas económicas negativas –que apuntan hacia el mantenimiento de la subida de los precios y los tipos de interés– y una bajada en la capacidad de ahorro de las familias están ralentizando el consumo privado.

En un contexto incierto y de menor poder adquisitivo, no resulta extraño que el comportamiento de los consumidores se oriente cada vez más hacia la contención en el gasto, el aumento del ciclo de vida de sus bienes y la búsqueda de experiencias y alternativas de consumo más asequibles, responsables y sostenibles.

Evolución del consumo en España entre el último trimestre de 2019 y el primero de 2022. Fuente: Informe de situación de la economía española 2022, Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital

En este artículo nos enfocamos en tres tendencias que marcan un cambio en los hábitos de compra y consumo de las familias, y que las empresas deben incorporar a sus estrategias de marketing: la integración entre el comercio electrónico y la tienda física, el pago a plazos y el consumo responsable y sostenible.

Omnicanalidad e integración: entre lo digital y la tienda física

La compra online, cuyo crecimiento se aceleró a partir la pandemia, ha llegado para quedarse. No obstante, la preferencia de compra en canales digitales o en tienda física varía de acuerdo al perfil de los consumidores. Por ejemplo, quienes priorizan la experiencia de compra o el consumo sostenible optan por la compra online, mientras que los buscadores de buenos precios tienden a comprar en establecimientos físicos.

Por tanto, la compra presencial seguirá teniendo un papel importante en el consumo y convivirá con la compra digital. Ambas en un contexto omnicanal, en el que las empresas intentarán ofrecer el mejor servicio en todos los que estén presentes –físico, web, redes– y a los que acudirán los compradores según distintas situaciones y circunstancias.

Si ofrecer una buena experiencia de compra genera confianza, dar oportunidades frecuentes de consumo en todos los canales favorece la elección de un minorista particular, al margen de sus precios. Una presencia líquida y omnicanal para establecer más puntos de contacto con los consumidores puede ser una estrategia de diferenciación efectiva para los comerciantes minoristas.

Venta online y pago a plazos

La inflación puede llevar a más consumidores a acogerse a las modalidades de pago a plazos o pago diferido que cada vez ofrecen más comercios online como parte de su estrategia comercial y de promoción de ventas. El crecimiento de formas de pago que facilitan la financiación y el desarrollo de nuevos modelos de suscripción, que ofrecen a las empresas nuevas vías de ingreso, ayudan a mantener una demanda mínima que da viabilidad a la empresa.

La reciente política de inserción de anuncios publicitarios en algunas plataformas de streaming muestra la evolución de un modelo de negocio que aúna las ventajas de la televisión por suscripción con la capacidad de monetizar la experiencia de usuario.

Consumo responsable y sostenible

El interés de la sociedad en que se frene el deterioro social y medioambiental, y especialmente en el impacto del consumo en la sostenibilidad del entorno, es otra tendencia creciente en los últimos tiempos, y que seguramente continuará al alza.

Los innegables efectos nocivos del cambio climático han hecho a los consumidores más conscientes de la forma en que consumen bienes y servicios. Por otra parte, las empresas están desarrollando cada vez más estrategias para aplicar los principios de circularidad y sostenibilidad en sus procesos de producción y distribución.

Como ejemplo, la iniciativa del grupo Inditex, que ha entrado en el mercado de segunda mano en Reino Unido a través de una plataforma web y una aplicación móvil para reparar, revender entre particulares y donar ropa y calzado.

En síntesis, el alcance y la velocidad de adaptación de las empresas a nuevos hábitos de compra y consumo de los compradores pueden marcar la necesaria diferenciación para competir exitosamente en el mercado.The Conversation

Luis Manuel Cerdá Suárez, Profesor e investigador en marketing e investigación de mercados, UNIR - Universidad Internacional de La Rioja

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.