La mejor forma de recalentar pizza


Échale un buen vistazo. No se verá ni la mitad de bien por la mañana.
Brent Hofacker a través de Depositphotos

Por Sandra Gutierrez G., and John KennedyFebrero 7, 2020

Traducido por L. Domenech

Probamos nueve métodos para que usted no tenga que hacerlo

Pida pizza y es muy probable que se acabe en unas horas. Algo puesto sobre esa rueda redonda de masa, queso derretido, salsa de tomate tibia y aparentemente innumerables posibilidades de aderezo y es simplemente irresistible si  la pizza se quedara así para siempre.

Aunque casi nunca es así, es difícil resistir la tentación de engullir una rebanada sobrante mientras hurga en el refrigerador en busca de algo de comida al día siguiente. Tal vez te guste la pizza fría, no hay vergüenza en eso, pero si estás buscando restaurar algo de la magia de la pizza fresca recalentando esta, necesitarás saber lo que estás haciendo.

Entonces, el equipo de bricolaje de Popular Science rastreó las estrategias más populares, compró una gran cantidad de pizza y las puso a prueba. Buscamos el método definitivo: el Camino para el recalentamiento.

Pero antes debes saber sobre este manjar: su decadencia, el

envejecimiento y la muerte de la pizza

En el mismo momento en que la pizza sale del horno, esta demasiado caliente para comerla y es posible que ni siquiera haya terminado de cocinarse. Pero cuando sale a alrededor de los 140 grados Fahrenheit, equivalentes a 60º Celsius, (los expertos en temperatura recomiendan que esperes para no quemarte la boca) comienza su inevitable marcha hacia la descomposición completa, como todo lo demás en la Tierra.

Si uno no puede (o no quiere) comerse su pizza cuando esta está fresca, todo lo que podrá hacer más tarde es controlar los daños. Verás, al queso solo le gusta derretirse una vez, porque cuando lo hace, pierde su integridad. Cuando se expone a altas temperaturas, el queso pierde grasa y agua, y simplemente no hay forma de recuperarlo.

“Esa agua no sube”, dice el experto en pan y pizza Francisco Migoya, jefe de cocina de Modernist Cuisine. "La masa es como una esponja, así que simplemente lo absorberá todo, haciéndola más empapada y pegajosa a medida que pasa el tiempo".

En este punto, la humedad de la salsa y el agua, más la grasa del queso (y cualquier carne), comienzan a filtrarse en la corteza, creando lo que los conocedores de pizza conocen como "la línea de las encías", esa capa entre la salsa y la corteza que parece masa cruda. Cuanto más gruesa sea la pizza, más pronunciada será la línea de las encías y cuanto más tiempo permanezca allí sin comer, más gruesa se volverá. Esto, dice Migoya, cambia la corteza de forma permanente.

Nunca debe dejar la pizza en el mostrador o en el horno durante la noche (debido a las bacterias), pero ponerla en el refrigerador no le hace ningún favor. Las bajas temperaturas congelan todo lo que la masa ha absorbido y aceleran el proceso de envejecimiento o retrogradación. En resumen: el almidón en la corteza se recristaliza y toda esa masticabilidad de pizza fresca se va al garete.

Como lo hicimos

PopSci tiene su sede en la ciudad de Nueva York, por lo que probamos cada método con el estilo de pizza de masa fina por la que es famosa la Gran Manzana. Si está recalentando una pizza de plato hondo al estilo Chicago u otra variedad, sus resultados pueden variar.

Las rodajas que usamos (tanto de queso natural como cubiertas con pepperoni) pasaron de 12 a 48 horas en el refrigerador. Recalentar pizza congelada es un tema completamente diferente, y no podemos hablar de eso aquí.

¡Que empiece el concurso!


En el nivel superior 🍕🍕🍕

La luz no le hace justicia a esta increíble rebanada de pizza recalentada, pero hay una razón por la que este es el método favorito de Reddit.Sandra Gutierrez G.

El favorito de Reddit: Pizza en una sartén

La luz no le hace justicia a esta increíble rebanada de pizza recalentada, pero hay una razón por la que este es el método favorito de Reddit.Sandra Gutierrez G.

El método oficial de recalentamiento del subreddit de pizza requiere colocar la pizza fría en una sartén antiadherente y cocinarla durante dos minutos a fuego medio-bajo (o hasta que la parte inferior de la rebanada esté crujiente). Luego, vierte dos gotas de agua (menos de una cucharadita) en la sartén lo más lejos que puedas de la pizza. Cubre la sartén con una tapa y baja el fuego. Cocínalo un minuto más y ya está

Los resultados

Puede tener la tentación de probar esto con una sartén de hierro fundido, pero descubrimos que una sartén antiadherente estándar funcionaba mejor. La corteza estaba crujiente, el queso (gracias al vapor del agua que circulaba por debajo de la tapa) se derretía perfectamente y la rebanada estaba a la temperatura perfecta para comerse de inmediato.

Sin embargo, usar una sartén de hierro fundido amplifica una serie de factores con los que es posible que no desee lidiar mientras calienta un bocado rápido. Dependiendo de su estufa, puede llevar una eternidad calentar la gruesa olla de metal. Y si no está debidamente sazonado, echar una rebanada fría sobre una plancha caliente y seca es una receta para la corteza quemada (más sobre eso más adelante). Incluso si calienta la sartén con una fina capa de aceite, la corteza se volverá extremadamente crujiente antes de que el queso tenga muchas posibilidades de derretirse.


Caliente, y casi como nueva. John Kennedy

Bandeja caliente en horno caliente

Dos piezas de pizza de pepperoni sobrante recalentada en un plato caliente, y casi como nuevo. Coloque una bandeja para hornear en su horno y caliéntela a 450 grados Fahrenheit (230 ºC). Si no desea limpiar la bandeja más tarde, puede revestirla con papel de aluminio. Una vez que el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, use un guante de cocina para sacar la bandeja caliente y colocar las rodajas sobre ella. Coloque la bandeja en la rejilla del medio y cocine durante cinco minutos.

Los resultados

Tuvimos que dejar reposar la pizza durante un minuto o dos para que se enfriara antes de que pudiéramos comerla, pero cuando pasó por la boca, experimentamos una excelente textura crujiente, con el queso derretido y una rebanada que estaba casi como nueva.

También puedes jugar con diferentes temperaturas, pero siempre debes asegurarte de que la bandeja se caliente con el horno. Lo probamos a 375 grados durante 10 minutos, y aunque el primer bocado estaba crujiente y sabía muy bien, la rebanada se volvió difícil de masticar a medida que nos acercábamos al final, más como una galleta, menos como una pizza. El queso de la rebanada normal estaba bastante deshidratado, pero el de pepperoni estaba bien; la grasa de la carne probablemente ayudó a mantener el queso húmedo. La corteza de la rodaja de pepperoni también era mejor: tenía la cantidad adecuada de crujiente y no era difícil de masticar a medida que se hacía más espesa.

En el nivel medio 🍕🍕

Si usa este método, coloque la pizza en papel de aluminio. No vale la pena arriesgarse a un incendio ponerlo directamente sobre la rejilla. Sandra Gutiérrez G.

Rebozado directo. Rebanadas de pizza en papel de aluminio

Si usa este método, coloque la pizza en papel de aluminio. No vale la pena arriesgarse a un incendio ponerlo directamente sobre la rejilla.Sandra Gutiérrez G.

Este método sugirió colocar la pizza directamente en la rejilla del horno, pero Migoya lo desaconsejó enfáticamente. “No hay comida que pueda poner en un horno así”, dice consternado. “El riesgo de que el queso se derrita es demasiado grande, y toda esa grasa en un ambiente caluroso es la receta perfecta para un incendio dentro de su horno y tu no quieres eso ". Pero lo hicimos de todos modos. Para la ciencia (con una hoja de papel de aluminio en la rejilla de abajo para atrapar cualquier goteo y, con suerte, evitar un incendio). Pero definitivamente no deberías.

Los resultados

La mejor versión de esta estrategia fue hornear la pizza en una hoja de papel de aluminio (no directamente en la parrilla) a 450º F (230ºC) durante cinco minutos. La corteza estaba crujiente, el queso estaba tibio, sólido por todas partes, pero no tan bueno como volver a hornearlo en una bandeja caliente. También puede hacerlo a 350º F (175ºC) durante 10 minutos para obtener una rebanada un poco menos crujiente, si eso es lo suyo. Nuestros peores resultados con este método llegaron cuando colocamos la pizza directamente en la parrilla del horno. No iniciamos un incendio (teníamos un extintor a mano), pero la corteza se cocinó de manera desigual debido a la falta de una superficie sólida caliente debajo.


Que porción mas triste y lánguida...

El combo microondas + horno

Una rebanada de pizza de queso sobrante se calienta en un microondas. Parece bastante triste, ¿no? Sin embargo, el ponerla en el horno lo animó un poco. 

Éramos bastante escépticos sobre esta técnica, pero nos sorprendió. Primero, pon la pizza en el microondas durante 30 segundos. Luego, coloca la pizza en una bandeja en un horno frío y ponla a calentar a 350ª F. Una vez que el horno te indique que ha terminado de precalentar, saque la pizza y cómala de inmediato.

Los resultados

Después de su paso por el microondas, la pizza estaba súper gomosa. No fue un gran comienzo. Dudamos que el poder del horno pudiera restaurarlo a una fracción de su gloria original. Pero lo hizo. Al hornear la pizza la hizo crujiente y resultó bastante bien pues le quitó algo de gomosidad. Las partes más gruesas de la corteza permanecieron algo blandas, pero fue suficiente. Aún así, no estamos seguros de por qué alguien elegiría esto en lugar de depositarlo en una bandeja caliente que ha estado en el horno, excepto que este método puede ser un poco más rápido. Aunque no mucho.


Es como un pequeño paquete de alegría cursi esperando que lo disfrutes.
Sandra Gutierrez G.

Lentísimo en el horno. Bandeja de papel de aluminio en el horno

Coloca las rebanadas de pizza fría en una bandeja para hornear y cúbrelas bien con papel de aluminio. Colócalas en la rejilla más baja de tu horno y ajusta la temperatura a 275º F (130º C). Déjalo hornear de 25 a 30 minutos.

Los resultados

La corteza de la rebanada de queso estaba crujiente, pero la rebanada de pepperoni resultó demasiado masticable, probablemente debido a la grasa extra de la pepp. Estéticamente, ninguno de los dos se veía demasiado bien: el queso estaba blando, pero se secó bastante rápido después de salir del horno, y la salsa parecía una gran costra. También es uno de los métodos que probamos más tiempo. Sin embargo, en lo que respecta al sabor general, seguía siendo bueno.

En el nivel inferior, lo peor 🍕

Culpe de la calidad de esta foto al hecho de que el fotógrafo estaba tratando de no incendiar su apartamento.

Una sartén muy caliente

Una rebanada de pizza de queso sobrante ardiendo en una sartén de hierro fundido en una estufa La calidad de esta foto se debe a que el fotógrafo estaba tratando de no incendiar su apartamento. Calienta una sartén en la estufa a fuego alto durante un par de minutos hasta que esté realmente caliente. Agrega la pizza y reduce la temperatura a media-alta. Cocina por dos o tres minutos.

Los resultados

Probamos este método tanto con una sartén antiadherente de porcelana como con una de hierro fundido, pero los resultados fueron igualmente decepcionantes. La pizza en el antiadherente tuvo que retirarse del fuego después de solo un minuto y medio. El queso burbujeaba y la corteza se había quemado y se había pegado a la sartén. La limpieza fue una pesadilla. No lo recomendamos.

La sartén de hierro fundido fue mucho peor. En una sartén seca, la corteza comenzó a humear en el momento en que tocó el metal caliente. El olor a pan quemado desastrosamente impregnaba el aire durante mucho tiempo. De alguna manera, la pizza todavía estaba fría por encima. Si el infierno alguna vez se congela y tenemos la oportunidad de probarlo, probablemente así sería: hirviendo, quemado y cubierto por una capa de grasa fría y congelada.

Engrasamos el hierro fundido para darle a esta estrategia una segunda oportunidad y no comenzó a arder de inmediato, eso tomó unos tres minutos. La corteza era mejor (quizás demasiado crujiente), pero el queso de encima todavía estaba tibio en el mejor de los casos.


Algunas personas confían en este método. Algunas personas solo quieren ver arder el mundo.
Sandra Gutierrez G.

Pizza en microondas con taza de agua

Simplemente ponga su pizza en el microondas con un vaso de agua y caliéntelos durante un minuto.

Los resultados

No simplemente no. La pizza sabía a goma, el exterior estaba demasiado caliente y el interior todavía estaba frío. Sí, el queso no se veía tan repugnante como cuando pones la pizza en el microondas sin un vaso de agua, pero aún así, es prácticamente incomible.


Pizza recalentada. Esto es simplemente triste y enfurecedor, para ser honestos.
Sandra Gutierrez G.

El circuito de microondas

Es una Pizza recalentada. Ponga su microondas a 30 o 40 por ciento de potencia y caliente la pizza durante 45 segundos. Compruébalo y repite tantas veces como sea necesario.

Los resultados

La corteza era gomosa, nada crujiente. El queso se derritió pero estaba muy deshidratado, por lo que no tenía mucho sabor y su consistencia era gomosa en el mejor de los casos. No hubo diferencia entre las pizzas de queso y pepperoni, y ambas sabían como si hubieran sido recalentadas en el microondas durante dos minutos. Pérdida total de una comida en principio deliciosa.

El articulo original en inglés se puede leer en Popular Science

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