¿Donde se comen las mejores tortillas de España?

  Luisondome

Alberto G. Ponte y Ana M. Suárez del Mesón O Pote (Betanzos, La Coruña) y Carlos Olabuenaga de Tizona (Logroño), ganadores en empate, de la mejor tortilla de España de 2022, según el jurado del XV Campeonato de España de Tortilla de Patatas 

  • La respuesta es: en este año 2022 en Logroño o en Betanzos (A Coruña) pero el viaje merecerá la pena, sobre todo a mi, yendo a Betanzos que me queda  de camino y cerca. 
  • Ambos establecimientos son ganadores ex aequo del XV Campeonato de España de Tortilla de Patata, celebrado en el marco de Alicante Gastronómica. 

Los premiados han sido Restaurante riojano  Tizona, con el chef Carlos Olabuenaga en los fogones y el mesón O Pote, de Betanzos, A Coruña, con los cocineros Alberto García Ponte y Ana María Suárez a cargo de los fogones del establecimiento.

El jurado estaba compuesto por los chefs Quique Dacosta, Carme Rusalleda, Fran Martínez, Kiko Moya y José Gómez ‘Joselito’, el repostero Jacob Torreblanca, la periodista Pepa Fernández y el crítico gastronómico Rafael García Santos.


Una vez mas Galicia, y dentro de Galicia la Villa de Betanzos se constituyen en el centro mundial de tan rico y popular plato, Pues además del Mesón O Pote,  otros dos establecimientos gallegos entraron a formar parte de la final, y son O Cabo, de A Coruña, y la también Betanceira Casa Miranda, y es que la tortilla estilo Betanzos, ya forma parte del patrimonio nacional gastronómico, una forma de hacer tortillas que atrae y gusta a mucha gente.


Los otros finalistas


  • Pedro José Román – Cañadío (Santander), que ya obtuvo el primer premio en este mismo concurso el año pasado. Todas las tortillas del grupo Cañadío (Santander y Madrid) llevan cebolla y  son un top de los diferentes locales del grupo
  • Pepa Miranda – Casa Miranda (Betanzos, La Coruña), gusiandera reconocida que en cinco ocasiones se ha alzado con el oro a la Mejor Tortilla de Betanzos
  • Ángel y Ramón Marugán – Tortillería La Concordia (Logroño) conocido representante de la fama que gastan las tortillas logroñesas
  • Isabel Gesto y Ramón Rodríguez – O’Cabo (La Coruña), famoso gastrobar coruñés que está en el top en la venta diaria de pinchos de tortilla
  • Carmen Carro y Santi Pedraza – Taberna Pedraza (Madrid), meca de la tortilla en Madrid que prepara al estilo de Betanzos. En su restaurante cuenta con un contador de tortillas que no para de crecer
  • Paz Corral – Cafetería Pizcueta 14 (Valencia), la única representante de la Comunidad Valenciana en el concurso, y que ya fue finalista en la edición anterior. La suya es una tortilla de la escuela gallega.
  • Ana Uli y Humberto Segura – Antonio Bar (San Sebastián), una de las tortillas más aplaudidas de Donosti, voluminosa, con mucha cebolla y muchos huevos
  • Carlos Quintana – Cafetería Emar (Vitoria), de estilo clásico, grande y alta, levanta pasiones entre los vitorianos
  • Javier Cadario y Antonio Reyes – Cucu Food Experiencie (Murcia) preparan una tortilla poco hecha y con la patata bien pochada. Es la segunda ocasión en que se han presentado al campeonato (lo hicieron también en 2021)

La receta de la tortilla de Patata del Restaurante Tizona


La tortilla del Restaurante Tizona


“Cinco huevos camperos y siete yemas, patatas gallegas Kennebec, cebolla y aceite virgen extra Arbequina de Denominación de Origen de La Rioja”, el el que se mochan las patatas y la cebolla, que se dejan macerando durante un día en la cámara. Las patatas se fríen en aceite muy caliente pues así se crea una especie de socarrat crujiente en la patata. Es lo que contiene la tortilla del restaurante Tizona de Logroño, y los se creemos que el cocinero Carlos Olabuenaga desveló tras ser proclamado ganador.


La receta de la Tortilla de Patata del Restaurante O Pote


La Tortilla del Restaurante O Pote


La patata agria de Xinzo de Limia (Ourense) y huevos camperos de procedencia gallega (No dice cuantos, pero seguro que son muchos), son los ingredientes de la aclamada tortilla de O Pote. Los cocineros fríen la patata a 160 grados hasta que está dorada. Una vez se corta y separa el primer bocado, el huevo se desparrama por el plato. El cocinero Ponte contó en la presentación cómo elabora su tortilla y alguna de sus claves, como que es fundamental que “la patata se fría bien”.


Fuentes: EFE, Hule y Mantel

D´Leria, la Taberna Mariñeira de Carril

Luisondome


Me habían hablado muy bien de este nuevo y pequeño restaurante ubicado a la entrada de Carril, mirando al mar. Dos cocineros muy jóvenes, comienzan su andadura con su negocio en la ciudad, una ciudad nada fácil de conquistar, pues es poco dada a la cocina de autor, hablando en términos generales, y si mas a la tradicional. Vilagarcía era conocida gastronómicamente por algunos de sus restaurantes especializados en la cocina tradicional. Algunos de estos grandes restaurantes, como es el caso de Loliña y otros, han cesado su actividad. A cambio, la gastronomía Vilagarciana esta sufriendo una mudanza hacia nuevos estilos de cocina mas vanguardistas, y es en este contexto donde se asienta esta nueva pareja de cocineros y su Taberna Marinera.


El local es pequeño, pero coqueto y diáfano. Pocas mesas en el interior, y unas pocas mas en la terraza exterior. La carta es pequeña, pero se cambia cada dos, tres semanas, y de cocina de mercado, en la que prima el producto fresco y local. Los precios son ajustados, ninguno supera los 15 euros. La carta de vinos es pequeña, pero lo que ofrece esta bien elegido, y a buen precio.


Una cosa me llamó la atención, y es la pequeñez de la cocina en la que se preparan los platos, casi parece la cocina de un apartamento-estudio de soltero, pero como me contaron los propietarios, que ambos cocinan, es mas que suficiente para que cumpla su cometido a la perfeción. 

En nuestra pitanza, probamos dos platos de la carta, otros dos fuera de la carta sugeridos por nuestros cocineros, mas una tabla de quesos y dulces, y un par de postres para finalizar, todo acompañado de un par de botellas de Tinto de la Ribera del Duero.

Mejillón y su guiso picante:
Mejillones gallegos, con un guiso elaborado con el mismo mejillón, al que le añadimos especias picantes, y terminamos con unas huevas de tobiko con wasabi. 

Hablamos de un guiso, por lo que el mejillón ya entregó en la cazuela todo lo que tenia que dar, lo que se valora entonces es el guiso, pero esa salsa que lo acompaña es de sabor intenso, pero rico y persistente. Me pareció una propuesta mas elaborada, pero interesante. Pido disculpa por no tener foto de este plato. La conversación en la mesa me distrajo, y cuando me acordé de sacarla, ya nos habíamos comido la mitad.


Pulpo y mojo verde (fuera de carta):
Simple. Un pulpo marcado a la plancha después de cocerlo de forma tradicional, acompañado de un mojo verde, con identidad propia. 
Un buen tentáculo de pulpo, grueso y al punto, bien acompañado por un original mojo verde que era un excelente contrapunto gustativo. Un plato sencillo, pero bien equilibrado.



Bonito, pepino y pistacho (éste fuera de carta también):
Bonito en salmuera, crema fria de pepino y pistacho.
Para mi el plato estrella de los que probamos. Dentro de su simplicidad de planteamiento, el plato temía cierto carácter sinfónico en la degustación, por la multiplicidad de sensaciones gustativas que era capaz de producir, y todo con un sentido de armonía y equilibrio propios de una composición sinfónica ejecutada por cuatro instrumentos. Un propuesta notable.



Sashimi de jurel:
Jurel en salmuera, con jugo de pimientos que asamos y luego reducimos.
Plato sumamente minimalista, pero con sus matices que lo hacen rico a la hora de degustarlo.



Selección de quesos.

Los Postres 

Melocotón, mascarpone y lavanda:
Melocotón asado al ron, con una crema de mascarpone y lavanda.
Yo soy por definición de condición golosa, por lo que disfruto los postres con un plus de interés, y he de decir que me interesé intensamente por los dos. El melocotón  asado al ron: hoy aprendi que cuando se asa al ron un melocotón, este mejora mucho, y que si lo acompañas de un mascarpone bien resuelto y cremoso, pues te lleva a disfrutarlo muy despacio.



Merengue, mora silvestre, remolacha y limón:
Crema muy suave de remolacha (de la huerta de los propietarios, por cierto), mora silvestre en coulis (también nos contaron crece al lado de su huerta), un crujiente de merengue semiseco, y helado de limón para dar el toque ácido.
Si antes hablaba del concepto de plato sinfónico, ahora me tendré que referir a los postres sinfónicos. Aquí se juega con el sabor de las frutas, las texturas del merengue y la crema de remolacha y la conjunción de temperaturas, mezclando el frío-templado. La sensación en boca es amplia, variada equilibrada, y sobre todo y por encima de todo, sabrosa.

En resumen, Vilagarcía está de enhorabuena. Una villa tan poco dada a las novedades gastronómicas, tiene algo nuevo que contar, y así lo cuento. Una pareja de jóvenes cocineros, Uno procedente de la Escuela de Hostelería De Santiago, y el otro/a de la Escuela de Hostelería de Ourense. Hay mano, hay creatividad y pienso que saben lo que tiene que hacer para triunfar en esto. Espero que lo consigan.

Sobre el decorado: Mobiliario sencillo, asiento no muy cómodo. Mesa desnuda, sin servicio de mantelería. Cubertería moderna pero cómoda de manejar. Vajilla sencilla, pero cuidado con el plato que se utiliza en según para que. El plato de vidrio traslúcido para el sashimi de juren hace que cueste apreciar el color del pez, cortado muy fino (como debe de ser) pero visualmente poco apreciable. Yo lo hubiera presentado sobre un plato blanco.

En cuanto al servicio, perfecto en la atención. Se nota la formación de escuela. La relación calidad/precio es buena.

LA Taberna Marisqueira D¨Leria esta en la calle Valentín Siquiera 6 en Carril. Vilagarcía (Pontevedra)

Teléfono para reservas: 986 15 62 68
Horario de cocina:
Miércoles a Sábado : 13:30-15:45 • 20:30-23:30
Domingo: 13:30-15:45


¿Qué dieta ayudará a salvar nuestro planeta: climataria, flexitariana, vegetariana o vegana?

M

Profesor de Ciencias del Sistema Terrestre, UCL

Sasin Paraksa / shutterstock

Los alimentos que consumimos tienen un impacto masivo en nuestro planeta. La agricultura ocupa la mitad de la tierra habitable de la Tierra, destruye los bosques y otros ecosistemas y produce una cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero del mundo . La carne y los productos lácteos representan específicamente alrededor del 14,5 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.

Entonces, cambiar lo que comemos puede ayudar a reducir las emisiones de carbono y promover la agricultura sostenible. Pero hay varias dietas "amigables con el clima" para elegir. Las más conocidas son la dieta vegana completamente basada en plantas , la dieta vegetariana , que también permite huevos y lácteos, y la dieta pescetariana , que también permite mariscos.

También están las dietas “ flexitarianas ”, donde se sustituyen tres cuartas partes de la carne y los lácteos por alimentos de origen vegetal, o la dieta mediterránea que permite cantidades moderadas de aves, cerdo, cordero y ternera. Decidir qué dieta elegir no es tan sencillo como cabría esperar.

Empecemos con una nueva moda: la dieta climataria. Una versión fue creada por la organización sin fines de lucro Climates Network , que dice que esta dieta es saludable, respetuosa con el clima y la naturaleza. Según la publicidad, "con un simple cambio de dieta, puede ahorrar una tonelada de equivalentes de CO₂ por persona por año" ("equivalentes" solo significa que el metano y otros gases de efecto invernadero se tienen en cuenta junto con el dióxido de carbono).

Suena muy bien, pero la dieta aún le permite comer carne y otros alimentos de alta emisión como carne de cerdo, aves, pescado, productos lácteos y huevos. Así que esta es solo una versión más nueva de la dieta del "carnívoro del clima", excepto que se alienta a los seguidores a cambiar la mayor cantidad posible de carne roja (res, cordero, cerdo, ternera y venado) a otras carnes y pescados.

Sin embargo, la dieta lo alienta a reducir el consumo de carne en general y a elegir carne local y de alto bienestar cuando sea posible, evitando el desperdicio de alimentos y eligiendo alimentos locales de temporada.

Por lo tanto, ahorrar una tonelada de dióxido de carbono es excelente, pero cambiarse al vegetarianismo o al veganismo puede ahorrar aún más. Una dieta basada en carne estándar occidental produce alrededor de 7,2 kilogramos de CO₂ equivalente por día , mientras que una dieta vegetariana produce 3,8 kg y una dieta vegana 2,9 kg . Si todo el mundo se volviera vegano, ahorraría casi 8 mil millones de toneladas de CO₂e , mientras que incluso un cambio a la dieta mediterránea aún ahorraría 3 mil millones de toneladas. Eso es un ahorro de entre el 60% y el 20% de todas las emisiones de alimentos, que actualmente se encuentran en 13,7 mil millones de toneladas de CO₂e al año.

Cuánto CO2e (en miles de millones de toneladas o Gt) se ahorraría si todo el mundo cambiara a cada una de estas dietas. Términos definidos por CarbonBrief. Datos: IPCC , proporcionado por el autor

Uso del agua y la tierra

Para salvar nuestro planeta , también debemos considerar el uso del agua y la tierra. La carne de vacuno, por ejemplo, necesita unos 15.000 litros de agua por kilo.

Algunos alimentos vegetarianos o veganos, como los aguacates y las almendras , también tienen una gran huella hídrica, pero en general, una dieta basada en plantas tiene aproximadamente la mitad del consumo de agua que una dieta estándar basada en carne.

Brasil junto con EE.UU. produce la mayor parte de la soja del mundo. También es líder mundial en deforestación. Alf Ribeiro / persiana

Un alejamiento global de la carne también liberaría una gran cantidad de tierra, ya que miles de millones de animales ya no tendrían que ser alimentados. La soja, por ejemplo, es uno de los cultivos más comunes del mundo, pero casi el 80% de la soja del mundo se alimenta al ganado .

La menor necesidad de tierras agrícolas ayudaría a detener la deforestación y ayudaría a proteger la biodiversidad . La tierra también podría usarse para reforestar y recuperar grandes áreas que se convertirían en un almacén natural de dióxido de carbono.

(En su mayoría) más saludable

Una dieta basada en plantas también es generalmente más saludable. La carne, especialmente la carne altamente procesada, se ha relacionado con una serie de problemas de salud importantes, como presión arterial alta, enfermedades cardíacas y cáncer.

Sin embargo, la carne, los lácteos y el pescado son las principales fuentes de algunas vitaminas y minerales esenciales como el calcio, el zinc, el yodo y la vitamina B12. Una dieta vegana estricta puede poner a las personas en riesgo de sufrir deficiencias a menos que puedan tener acceso a determinados alimentos o tomar suplementos. Sin embargo, tanto los alimentos especializados como los suplementos son demasiado caros para muchas personas en todo el mundo y sería difícil aumentar la producción de suplementos para atender a miles de millones de personas adicionales.

Por lo tanto, un enfoque climatario o flexitariano significa que hay menos riesgos para la salud y también permite a las personas seguir eligiendo. Un estudio sugiere que pasar a una dieta global basada en plantas podría reducir la mortalidad global hasta en un 10% para 2050.

Nueve animales por persona por año.

Uno de los temas que parece faltar en muchas discusiones sobre alimentación es la dimensión ética . Cada año sacrificamos 69 mil millones de pollos, 1500 millones de cerdos, 650 millones de pavos, 570 millones de ovejas, 450 millones de cabras y 300 millones de reses . Eso es más de nueve animales asesinados por cada persona en el planeta por año, todo por nutrición y proteínas que sabemos que pueden provenir de una dieta basada en plantas.

La producción avícola casi se ha duplicado este siglo, ya que el pollo ha superado al cerdo y la carne de res. Nuestro mundo en datos / datos: FAO , CC BY-SA

Entonces, ¿cuál es la dieta global ideal para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, reducir la destrucción del hábitat y ayudarlo a vivir más tiempo? Bueno, sugiero ser un "ultraflexitariano": una dieta de alimentos principalmente de origen vegetal, pero que permite la carne y los productos lácteos con extrema moderación, pero la carne roja y procesada están completamente prohibidas. Esto ahorraría al menos 5500 millones de toneladas de CO₂ equivalente al año (el 40 % de todas las emisiones de alimentos), reduciría la mortalidad global en un 10 % y evitaría la matanza de miles de millones de animales inocentes.